Por: José Manuel Herrera Villa*

Desarrollo es ese proceso de evolución, cambio y crecimiento relacionado con un objeto, una persona o una situación determinada. Se aplica a situaciones que afectan a un conjunto de aspectos. Como evolución está sujeto a cambio y transformación. Como desarrollo humano necesita medir y calcular las situaciones que nos afectan como colectividad, sobre la base de salud, educación y nivel de vida; amén del índice de pobreza.

En cuanto a Desarrollo sostenible, aplicado a la economía no satisface a todos los analistas; algunos consideran que los parámetros convencionales que se usan para medir el crecimiento de una nación no expresan un verdadero desarrollo económico, por lo que se ha incorporado el concepto desarrollo sostenible, basado en un principio general: el crecimiento debe ser socialmente justo, compatible con el equilibrio medioambiental y económicamente viable, lo que quiere decir que se debe buscar un equilibrio entre las diversas clases sociales. Desde el punto de vista ecológico, se propugna que la actividad económica debe ser compatible con la preservación del planeta. Todo ello debe adaptarse a un sistema económico productivo y eficaz. Como planteamiento global nos dice que tiene que haber un crecimiento económico y social pero no a cualquier precio, ya que hay que pensar en los recursos limitados del planeta y en las generaciones por venir.

Crecimiento, es aumento de tamaño, cantidad o en importancia que ha adquirido, asumido, algo, alguien o alguna cuestión, es decir, puede aplicarse a personas, cosas o situaciones y en diversos ámbitos. Incremento que algo o alguien atraviesan en tamaño, importancia u otras cuestiones. En cuanto al incremento en la economía de un país, hay factores que lo determinan favorablemente en contexto de ostentación, por ejemplo, de un país que se destaca por el avance de su economía se dirá que está experimentando un crecimiento económico, plano donde más se escucha hablar de esta palabra, para referirse al crecimiento de la economía en general, de algún indicador, por ejemplo, del PBI, entre otros, siendo este el que nos permite apreciar el crecimiento o no de una economía. Cuando existe un aumento en la producción de bienes y servicios en un país se puede hablar de crecimiento del mismo, ya que cuando un país crece implicará siempre un beneficio para su comunidad porque eso supondrá que la gente tendrá una mejor calidad de vida, sus salarios les alcanzarán para satisfacer sus necesidades, el comercio se mostrará activo y por ende habrá puestos de trabajo. Lo mismo se puede expresar en relación a un negocio o a una empresa.

Clave es entender en este contexto con Eduardo Gudynas, que “Enfrentar las limitaciones del desarrollo actual como la búsqueda de alternativas no es una tarea sencilla. La mayor parte de las personas creen sinceramente en los sueños que alienta ese concepto […] Los medios de comunicación alientan esos sueños y los políticos los repiten en sus discursos. Desde la academia convencional se insiste una y otra vez que debemos marchar al ritmo del progreso económico; se pueden discutir los instrumentos y los medios que sustentan el progreso, pero la esencia de esa idea no la ponen en duda. Los académicos y los políticos apenas discuten sobre cómo aplicar esas recetas de la manera más eficiente o más veloz.”

Desarrollo y crecimiento económico son conceptos diferentes, valiendo preguntarse si se traduce el crecimiento económico en mejoras sociales que aportan al alcance de un estado en el que la mayoría de las personas del llamado “Tercer Mundo” satisfacen sus “necesidades básicas” y logran elevar sus “estándares de vida”, tal y como lo ha promulgado el discurso del desarrollo; en lo que vale comprenderde qué manera se entiende el desarrollo como una formación discursiva; en qué consiste la estrategia de la deconstrucción y de qué manera es utilizada, requiriéndose describir analíticamente los principales elementos que componen el discurso del desarrollo, así como su indisoluble relación con el crecimiento económico.

De manera general es mostrar también la íntima relación que el discurso del desarrollo mantiene con el Evolucionismo y la Teoría de la Modernización, sobre todo en sus primeros años de formación discursiva. Revelar estos nexos, así sea de forma general, resulta clave para emprender una crítica. Interesa igualmente, ver como el modelo neoliberal revitaliza y refuerza la sinonimia que desde los años 50 se planteó entre desarrollo y crecimiento económico, reforzando de manera significativa el discurso y las prácticas alrededor del desarrollo; y de igual manera, desmitificar respecto del crecimientos sus tres principales falacias, como son: el crecimiento como distribución, como reducción de la pobreza y como empleo. 

*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral. Formulación y Evaluación de Proyectos de Desarrollo

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