JOSÉ MANUEL HERRERA BRITO

Por: José Manuel Herrera Brito

Es claro sobremanera que en el país la democracia está en juego y ello se verá reflejado para bien o para mal en las próximas elecciones presidenciales que surtirán una primera vuelta el próximo 29 del presente mes de mayo, lo que indica qué, si ciudadanos sensatos fuéramos, deberíamos actuar pensando en país; vale decir, en los intereses superiores de todos, de la comunidad en su conjunto y en sus proyecciones mejores y no en los de grupos o particulares.

Estamos camino de definir un mejor o peor porvenir para la patria. Con nuestro voto decidiremos caminos: democracia, demagogia y tiranía. Las virtudes de la una, o las barbaridades y defectos miles de las otras. La sensatez que la una entraña, o dejamos que se impongan los incautos alelados por las ilusiones, lo irrealizable, las mentiras, las falsas promesas y los cantos de sirena que a lo largo y ancho de muchas latitudes no han hecho cosa distinta que torcer rumbos y pauperizar pueblos en detrimento colectivo, adobado lo cual con toda una pesada carga de limbos, errores, desaciertos, abusos e incertidumbres.

Los insensatos, buenos para marchar y actuar vandálicamente, se emplean a fondo combinando todas las formas de lucha para calar hondamente en quienes creen que, desde lo mediático, así como desde las propuestas absurdas y por demás traídas de los cabellos, algo pueden ganar o favorecerse y nada que perder. Aflora en ellos la brutalidad in extremis, insensatez, resentimiento, odio, cicuta, que vemos reflejados en adversidad, polarización y muchas confrontaciones, cuando lo conveniente para el país es ir tras planes, proyectos, programas, contextos ciertos de unidad, integridad y cohesión social, en ruta a trascender hacia lo bueno mejor y superior en todos los campos, áreas y niveles posibles y probables. No se trata de figurar para ganar adeptos y pescar incautos, sino con los pies en tierra buscar y procurar la excelencia.

No proponen sino absurdos pantagruélicos. Ninguna estrategia que ayude a jalonar país hacia puertos seguros de bienestar y prosperidad integral. En sus incoherentes planteamientos hace mutis por el foro ciencia, innovación, emprendimiento, tecnología, industria, agroindustria, macroeconómica, desarrollo social y humano, crecimiento, creación de empleo y demás otros particulares y generales aspectos, propias realidades, necesidades y consideraciones que potencien la calidad de vida de los connacionales menos favorecidos por la fortuna, que repito obnubilados se encuentran ante las mil y más bagatelas que les ofrecen, amén de “democratizar”, acabar de tajo la propiedad privada, apropiarse de las pensiones y expropiar los medios de producción en claro desvarío.

Respecto de muchos aspectos, entre ellos el valor fundante de la seguridad, solo vaguedades, Y en cuanto a la justicia, solo vemos planteamientos de injusticias, pues no será la de ellos pronta, justa, efectiva, imparcial, oportuna, buscan solo favorecer a los suyos y abiertamente lo impune, con lo que han puesto a su favor el proselitismo armado en campos y ciudades que ejercen estructuras criminales de distinto origen, naturaleza y propósitos. No podemos bajo punto de vista alguno poner en juego la democracia, lo que sería a todas luces imperdonable, en la verdad que requerimos el mejor de los porvenires para el país. saramara7@gmail.com

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