Por: Raúl Guillermo Martínez Ceballos*
Durante el periodo de la conquista, el coloniaje y dominio español en la Provincia de Santa Marta, que comprendían territorios de lo que son hoy los departamentos del Magdalena, Cesar, La Guajira, y Parte del Departamento de Norte de Santander; durante el Siglo XVI, el proceso de integración entre conquistadores europeos e indígenas pobladores de toda la provincia fue más de intervención militar en busca de una conquista en las áreas étnicas esencialmente de la zona montañosa y sus valles de la Sierra Nevada de Santa Marta y las llanuras de estos departamentos, donde habitaban diversas tribus que ocupaban lugares desde tiempos ancestrales, la intervención fue exageradamente violenta, criminal, lleno de barbaries y crímenes de lesa humanidad cometidos por autoridades civiles, religiosas y ejércitos españoles dirigidos militarmente por avaros y codiciosos personajes europeos a nombre de la corona española donde solo les interesaban saquear sus templos, sus viviendas, sus cultivos, sus tumbas, sus tradiciones para encontrar el dorado ORO, y al no darse una sumisión de parte de las tribus que habitaban estos territorio al reinado español , permaneciendo casi medio siglo en rebeldía.
Arrasaron pueblos enteros mediante la quema, aun con sus familias dentro de sus bohíos y templos ceremoniales, cuando no se encontraba el metal, o eran rechazados, también quemaban sus cultivos y hortalizas de pan coger; utilizaban procesos selectivos sobre lideres, caciques y Mamos, como en mucho casos cuando se encontraba dentro de sus bohíos en familias y les prendían fuego o les aplicaban torturas, desmembraciones, muertes por fusilamientos, o devorados por mastines hambrientos, degollamiento y exposición de cabeza sobre un mástil para escarmiento, ahogamiento en el mar caribe con peñascos atados al cuello, mutilaciones de dedos , manos y orejas, desmembraciones por caballos. Remeros en las naves, vendidos como esclavos, trabajos pesados en minas y otras actividades y hasta servidumbre en sus hogares. Por supuesto que se desato una guerra provocada por los españoles, no solo contra sus ejércitos sino también contra la ciudad de Santa Marta, ya que por represalia fue quemada varias veces por tribus de sus alrededores
El “exterminio” (Termino utilizado por algún escritor e historiador) de algunas tribus fue casi total, los que no murieron fueron capturados y llevados como remeros en galeones y galeras, o desterrados fuera de la provincia y de la Nueva Granada, o vendidos como esclavos, se presentaron muchas migraciones de su lugar de origen hacia fuera de sus territorios en busca de supervivir; las mujeres sufrieron las más indignas humillaciones y vejámenes. Ernesto Tirado Historia de la Provincia de Santa Marta; afirma “Si llamamos Conquista al aniquilamiento de una raza o de un pueblo por su vencedor, a conquista de la Provincia de Santa Marta estaba terminada…” Del medio millón de indígenas que la poblaban apenas si quedaban en el año 1618 cincuenta mil almas” (1). Las tribus que más resistieron fueron los Chimilas y los Wayuu (Guajira). Los Tayronas optaron por resignarse o migrar y reubicarse en otras regiones. Hubo algunas excepciones en el comportamiento de algunos pueblos como los Bondas con la familia Núñez donde algunos lideres se unieron a la causa española, Tal vez presionados por los hechos violentos que padecían, pensando “Si no puedes con el Enemigo únete a él”.

Algunos historiadores y/o escritores y cronistas antiguos y modernos que expresaron su observación del comportamiento de los indígenas durante el periodo de la conquista española lo han llamado. “La resistencia” asimilándola a la terminología de las guerras mundiales o a los conflictos internacionales entre algunas naciones. (2) Define la resistencia como el “Nombre que recibió la acción clandestina llevada a cabo durante la Segunda Guerra Mundial, por organizaciones civiles y militares de varios países de Europa (Checoslovaquia, Francia, Noruega, Polonia, Dinamarca, Grecia, Bélgica, Países Bajos, Etc. Que se opusieron a la invasión de sus territorios por lo alemanes. Contribuyo notablemente con sus actividades a la liberación del territorio”). Yo creo firmemente que fue un periodo por la defensa de sus culturas, de sus tradiciones y de un sistema social y religioso, por lo tanto, un rechazo a la imposición de una religión y unos tributos que les obligaban a pagar; un comportamiento nuevo para los indígenas como si fueran ciudadanos de un nuevo estado político gobernado por un rey cristiano lejano y por un Dios desconocido. Leonor Zalabata indígena de una de las etnias de la Sierra Nevada de Santa Marta con relación a una situación algo similar del Pueblo U’ Wa manifestó lo siguiente: “Los principios de una cultura son los elementos básicos para que estemos vivos hoy. Como arhuaca considero que, si dentro de mis principios hay una vulneración por parte del Estado, (En nuestro caso La Provincia de Santa Marta) no vale la pena quemar tiempo en analizar si los indios tenemos un pensamiento distinto, si los indios hablamos distinto, si los indios tenemos una tradición distinta. Los indios tenemos la responsabilidad moral, ética con nosotros mismos de salvar el pueblo U’ Wa”. (Yo le agregaría y todas las tribus o etnias del mundo) (3).
Al tratar de romper la autonomía de los pueblos indígenas de la “Montaña Sagrada (léase Sierra Nevada de Santa Marta). Imponiéndoles un nuevo Dios, con una nueva religión, nuevas costumbres, y oneroso pagos, trajo como consecuencia un inconformismo general de todos estos pueblos que rechazaban el adoctrinamiento religioso, cultural y político Al respecto El camino que les toco fue el de la confrontación donde llevaron las de perder.
El líder Kogui Arregocés Conchacala nos expresa que es para su pueblo el Concepto de “Autonomía es para mí o para los pueblos saber lo propio, seguir haciendo lo propio, seguir viviendo con lo propio, saber interpretar con lo propio, saber vestir con lo propio, y saber con la educación propia. Como la compañera Leonor decía no nos debe dar pena ser indígenas, sino decir que somos indígenas porque esa es la identidad cultural. Eso es lo que nos identifica indígenas, nativos. Si son Mambianos, mambiar es la cultura y esa es la cultura o esa será autonomía* (4. De acuerdo con un listado de indios principales en algunas poblaciones de la Montaña Sagrada (SNSM Reichel -Dolmatoff nos dice: “Esta lista demuestra claramente el parentesco entre los Kogi y los antiguos Tayronas. En Efecto, el nombre “Kogi” aparece varias veces como antroponímico: Yarecoguey Namocoguey, Oroguey, y en los toponímicos como Tocogue” (5).

Estas expresiones de dos lideres descendiente de los antiguos pobladores de la Montaña Sagrada representantes actuales de los Koguis y Arhuacos, que tienen tradiciones culturales en la Ley de Origen guardada secretamente por los Mamos, nos pueden llevar a retroceder en el pensamiento histórico de lo que sentían los nativos durante la invasión y conquista española.
Por supuesto que los indígenas también dieron muerte a muchos españoles ya fuese por emboscadas o en desiguales combates: Ejércitos con armaduras yelmos, arcabuces, artillería, caballerías, sables, espadas, machetes caballerías, perros hambrientos, con instrucción militar versus contra arcos con flechas envenenadas, lanzas, hachas de piedras y catapulteo de piedra; pero además fueron muchas la muerte de indígenas por represarías hacia nuestros indígenas, no mesclados como combatientes o adoctrinados, pero si residentes en la ciudad de Santa Marta inclusive con indígenas que pagaban altos tributos al gobernador de turno.
Como táctica de guerra los españoles destruían sus cultivos y rosas rompían un proceso productivo y alimenticio de varios meses y años; cultural de tipo espiritual donde la importancia del Mamo juega un papel preponderante en los procesos agropecuarios de las tribus de la Sierra Nevada, en la que les obligaba a reiniciar un nuevo proceso que por lo general dura de tres a seis meses para cosechar productos de huertas y pan coger, obligándolos a buscar otros lugares aptos en la montañas de le la Sierra para volver a cultivar o acudir a regiones no asaltadas o intervenidas, sometiéndolos a una larga hambruna que debilitaba la familia y por supuesto a los combatientes y rebeldes indígenas.
Veamos algunos hechos militares y religiosos, citados por los historiadores que desencadenaron graves acontecimientos en contra de los indígenas de la provincia, en el siglo XVI a partir de la gobernación de garcía de lerma y se inicia la defensa de la cultura indígena y sus tradiciones por indignas en la provincia de santa marta. “En las expediciones de Palomino se acometieron tantos abusos, robos y crueldades contra los indios, que la Audiencia, cansada de las quejas que llegaban por todos los barcos que de santa marta venían, resolvió reemplazarlo por Pedro de Vadillo, hermano del Oidor Juan de Vadillo” (6).
En el año de 1528 Durante una Incursión en las tierras de La Ramada, los españoles comandados por Pedro de Vadillo asesinaron al cacique Amaracoto de la tribu Wayuu en las cercanías de Riohacha. El Gobernador García de Lerma en su afán por someter a los indígenas de las provincias de Buritaca y Pocigueyca envió a sus capitanes el día 6 de septiembre de 1529 hacia esas áreas, sufriendo un ataque “ El capitán Berrio, que iba con la compañía que debía explorar la parte oriental, no se había separado media legua de Real cuando fue sorprendido en una angostura, y con tanto brío lo atacaron los indios, que se vio obligado a regresar al campamento con una herida en una pierna, que lo tuvo por algún tiempo entre la vida y la muerte y por consecuencia de la cual quedó cojo, con otros seis soldados heridos” (7). El día 8 de septiembre “miércoles, día de Nuestra Señora, se resolvió en consejo de oficiales mandar dos capitanes con ciento cincuenta hombres para que escarmentaran a los indígenas, ahorcando en su presencia a los que en las reyertas anteriores habían tomado prisioneros”. (8) En una nueva incursión a la región de rio Cesari al mando de los capitanes Muñoz, Gaspar Gallego Carranza y Cardozo enviados por De Lerma se presentó un nuevo combate “Al cuarto de la Modorra” “los españoles dieron sobre los indios. Mataron e hirieron a muchos, y lo escopeteros hicieron gran estrago. Los indios salieron huyendo y los españoles tras de ellos, dando muerte a cuantos alcanzaban y quemándoles al paso sus bohíos”. (9). “El 26 de febrero de 1531 se incendió la ciudad de Santa Marta a medianoche” se desconoce a los verdaderos culpables” (10)
García de Lerma “Después que logro asentar paces con el cacique de Bonda y otros, muy pocos, de sus vecinos, mando una expedición al valle de coto, situado entre Santa Marta y Pociguelca (¿). Esta llegó a Cancequinque, tomo preso al cacique y lo llevo a Santa Marta. Para asegurarse de él, De Lerma lo puso en la cárcel. ….”Las cornetas indígenas se hicieron oír y su ronco sonido repercutiendo en todo el valle, convoco a la defensa a sus moradores. Los guerreros acudieron a las armas y ocuparon las salidas del valle. Los españoles ahorcaron a Cancequinque y a otros de sus capitanes que consigo llevaba, en castigo del engaño que les tenía preparado y a todo correr fueron a refugiarse a Santa Marta sin esperar el ataque” (11)
Por los años de 1530 a 1533, aparece otro despiadado militar alemán Ambrosio Alfinger quien saliendo de Coro (Venezuela) entrando a la provincia de Santa Marta por Cupica. Fuera de su jurisdicción recorrió desde la guajira, desolando la región del Valle De Upar, Apoderándose en la región de Tamalameque de mucho oro hasta las orillas del rio Lebrija (12)

