Hernando Manuel Manjarres Altahona

Por: Hernando Manjarres Altahona*

La ciudad de Santa Marta ha sido históricamente la cuna del balompié colombiano, jugadores como Alfredo Arango, Carlos Valderrama y Radamel Falcao, entre otros:  una tierra que exporta jugadores a los grandes equipos nacionales e internacionales; hoy se conforma con un mediocre equipo, en lo último de la tabla, con más de cuatro descensos en una década.

Un proyecto fallido hace mucho tiempo, 20 años dirige un entrenador que como curriculum lo único que tiene es, descender al equipo de la ciudad dos veces santa, cero venta de jugadores, el estadio vacío en sus presentaciones y un equipo lleno de limitados futbolísticamente y lo peor, foráneos; nadie en la ciudad se explica cómo y porqué llegan.

Una afición que por resignación ya no lo llama el ciclón sino circo, unos directivos que carecen de administración deportiva e implementan un modelo anacrónico y mediocre. Adicionalmente a lo anterior, un ascenso polémico y evidentemente carente de fair play, algo que en Colombia no se implementa jamás.

El descenso está encima, nuevamente esa afición que en su momento vio jugadores como Victor Ephanor, Jailton, Justo Palacios y Didi Alex y Carlos Valderrama, se condena a ver la segunda división del fútbol colombiano. Hoy por hoy es el equipo con menos goles anotados y con menos generación de fútbol del torneo; Santa Marta no lo merece, porque como alguna vez escuché de niño, es la ciudad que hasta debajo de las piedras brotan jugadores con calidad. 


*Comunicador Social – Periodista. Especializado en Gerencia Social. Magister en Comunicación, Desarrollo y Cambio Social. hernando. manjarres@gmail.com

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