JOSÉ MANUEL HERRERA BRITO- periodista y abogado

Por: José Manuel Herrera Brito.

Nuestro papel como ciudadanos debe centrarse en velar por un mejor desarrollo para todos, denunciar por ejemplo todo aquello que atente contra los derechos ciudadanos conquistados, servir de represa a las acciones autoritarias y los retrocesos democráticos, contribuir unidos como comunidad en la construcción de mecanismos que ayuden a mejorar la calidad de vida y al fortalecimiento de la democracia. Se trata qué ayudemos en lo cual, iniciando ejercicios fundamentales que contribuyan para nuestro presente y porvenir, así como oponernos con valor civil y sólidos argumentos a toda suerte de imposiciones y visiones autoritarias.

Entender que debemos como comunidad ser participantes activos en todo aquello que atraviesa nuestra vida diaria, como la conectividad, accesos a educación y salud, la búsqueda y procura de más oportunidades económicas, fortalecimiento del tejido social, y, sobre todo, una ciudadanía más informada; de ahí que toda reforma deba ser socializada, tener como eje el respeto a los derechos humanos, el acceso equitativo a servicios y, por supuesto, la protección irrestricta a la libertad de expresión.

No podemos permitir como comunidad que se supriman entidades con buen funcionamiento, capacidad técnica, imparcialidad y compromiso, lo que se traduce y  representa regresión, lo que significa volver a los tiempos autoritarios en que el gobierno decidía qué se podía o no se podía hacer de manera inconsulta. Debemos dejar claro como pueblo que es y será siempre nuestra voluntad ayudar a construir, coincidir en la necesidad de ir tras las oportunidad todas que conduzcan a mejorar en todo sentido y a todo nivel, más nunca a costa de destruir lo que bien funciona, como estamos viendo y de paso padeciendo.

No podemos permitir que se planteen reformas que marcan retrocesos, que entregan controles y vulneran la confianza, degradando imparcialidades y accesibilidad para todos con favoritismos y sesgos ideológicos. Tenemos que hacernos valer y exigir que los derechos de las audiencias estén en el centro de todos los debates que de una u otra manera afectan nuestros derechos, toda vez que derecho tenemos a contenidos de calidad, a la diversidad de voces, a decidir libremente qué se consume y qué se rechaza.

Se trata de que se preserven modelos donde las decisiones se toman con criterios técnicos y autónomos, no políticos. Donde las reglas se aplican a todos por igual. Donde el ciudadano puede confiar en que la información no está manipulada por intereses partidistas ni ideológicos. Es impulsar sí reformas que efectivamente fortalezcan el accesos y mejores condiciones, resuelvan vacíos legales, reduzcan costos y beneficien directamente a los usuarios y se construyan con diálogo y no con imposiciones, con transparencia y no con decretos, con visión y no con intereses de partido, alianzas o coaliciones.

Necesitamos actualmente como país y más que nunca, unidad para defender lo que mejor convenga a los intereses superiores de la comunidad con argumentos, propuestas y la fuerza de la gente que no quiere ya más imposiciones, basta de ser rehenes de un gobierno que busca concentrar el poder en todos los frentes. Ello no podemos permitirlo bajo ninguna consideración ni punto de vista alguno. Queremos sí un gobierno donde los ciudadanos estén mejor conectados, mejor informados, plenamente libres y donde las decisiones se tomen pensando en el bien común. *saramara7@gmail.com

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