Francisco Javier Vásquez Asencio

Por: Francisco Vásquez Atencio*

El cambio climático está relacionado con las temperaturas extremas, las inundaciones y sequias. Para finales del siglo cabe esperar que se produzca una inundación cada tres y veinte años.

La gravedad de los efectos climáticos, como las tormentas, inundaciones, los incendios y el desabastecimiento de alimentos que afrontará la humanidad a finales del siglo, están determinados por las acciones del pasado y las que realicemos hoy y por tanto las generaciones futuras tendrán en gran medida impotencia para afrontar esos problemas.

Actualmente las emisiones de gas de efecto invernadero están en el nivel más alto de la historia y si no actuamos ya, la temperatura media de la superficie terrestre podría aumentar unos 3 grados centígrados este siglo. Además, el cambio climático aumenta la probabilidad de desastres naturales y tiene efectos devastadores en otros ámbitos, provoca la sequía y la degradación de la tierra, lo que a su vez desencadena importantes migraciones humanas. Además, causa estragos en la calidad del aire y el acceso al agua en algunas zonas del planeta, lo que repercute enormemente en la salud de la población. Es, en definitiva, el desencadenante de un devastador efecto dominó del que nadie sale indemne, y que perjudica especialmente a los más pobres. De ahí la importancia de cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 13).

Otro factor es que es un problema de largo plazo, es decir, las peores o menores consecuencias de las acciones que tomemos hoy se percibirán en muchos años lo que disminuye los incentivos a tomar decisiones, mostrando que existe una mayor preferencia por los bienes y servicios que podamos consumir hoy que por los que estén disponibles en el futuro. Y uno de los más grandes inconvenientes son las incógnitas e incertidumbre que acompañan al problema, es decir, todos los efectos que aún no sabemos que puedan ocurrir y lo conservadores que suelen ser los modelos de proyección de cambios ambientales y de impacto económico por la incertidumbre y los vacíos de información.

Colombia, frente a este objetivo de acción por el clima se comprometió con tres acciones: La primera corresponde a realizar acciones tendientes a garantizar un manejo efectivo de desastres para lo cual se estableció como meta la reducción de la tasa de personas afectadas a causa de eventos recurrentes por cada 100.000 habitantes, la cual se pretende que pase de 1.048 a 987 personas en el año 2022 y 890 en el año 2030. Frente al cumplimiento de esta meta, el país a logrado una senda de reducción de la tasa desde el año 2012 y en el reporte del año 2018 presenta una tasa de 1.016 personas afectadas por cada 100.000 habitantes. La segunda acción se refiere a que al año 2030 los 32 Departamentos que componen el país hayan implementado iniciativas de adaptación y/o mitigación al cambio climático en sus instrumentos de planificación y desarrollo territorial.

No deberíamos esperar a que se produzcan nuevas tecnologías que solucionen los problemas del calentamiento global y salven al planeta, es necesario insistir en cambios en comportamiento de las personas, especialmente frente a las decisiones de consumo, de movilizarse y de manejo de los residuos, cambios políticos a través de leyes que propendan por el cuidado del ambiente, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la salud y el bienestar de la población. Esto a través de herramientas de incentivos que ayuden a reducir el uso de los combustibles fósiles y a aumentar la importancia de los bienes y servicios eco sistémicos; asimismo, orientar los modelos económicos de crecimiento considerando propuestas desde la economía circular, la bioeconomía, la economía ambiental y la economía azul. 

* Administrador de Empresas. Especializado en Recursos Humanos. Especializado y Magister en Gerencia Social. francisco.vasquez.atencio75@gmail.com  @franvasquez06 

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