Alfredo Leon Leyva -Ingeniero. Escritor. Columnista

Por: Alfredo León Leyva*

-LOS TONTOS HABLAN DE PERDÓN Y OLVIDO

¿Qué es el perdón? Unos dicen, que es el olvido de la ofensa; y yo esto no lo creo posible en un ser humano pasionario como lo somos todos, sin excepción. Otros dicen que, el perdón solo lo da Dios; y esto yo si lo creo.

Pero eso de Perdón y Olvido que la jerga criminal acude para que se les permita seguir quitando vidas, mutilar miembros a inocentes; secuestrar y administrar los bienes que no han trabajado, violar niños y niñas, retener inocentes en contra de su voluntad, y enrolar inocentes infantes e infantas en su porquería de dialéctica de tropas de guerra. Y todo en busca de su impunidad. No hay Perdón sino pagas el delito cometido. Sea una calumnia, u otro crimen de cualquier tipo. En el perdón Judicial, la Ley considera que el agresor debe purgar una pena: sea extramuros o intramuros; y restituir el daño causado. Entonces, hay perdón.

Pero, es más interesante para la definición del Perdón, la que aplican los bancos a la perfección. Si usted solicita un préstamo a una entidad bancaria, y ésta le desembolsa el dinero solicitado. El banco espera que puntualmente usted pague su obligación puntualmente. Pero, pasó que usted no pago, y hasta se niega a pagar y pronto es vencido en juicio por la razón de no pagar su obligación contraída.

¿Acaso el banco le perdona la obligación? No, ni de fundas, decían los mayores. El banco por medio de la Ley hace justicia, le obliga a pagar su obligación contraída, y además se hace justicia cuando usted es condenado a pagar los interese moratorios y daños y perjuicios. Entonces el banco satisfecho lo perdona. Y hasta puede que le vuelva a prestar. Mire usted, que el perdón tiene inexorablemente que ser justo, con justicia. Y que no puede haber Perdón si no hay justicia. Luego, si no hay restitución no puede haber Perdón, y menos Olvido. Pero es común oír: Yo te perdono. 

Seamos franco, acaso usted ha creído que cuando le dicen esto de: Yo te perdono. ¿Es que le han perdonado? Al menos piense, que ni siquiera usted  ha restituido el daño ocasionado. Entonces como puedo obtener un perdón que no es justo. Más bien usted piensa realmente, que quién le dice tal: yo te perdono; solo lo distrae esperando que usted le dé la papaya para cobrar la cuenta de cobro que ha guardado desde el día en que usted lo ofendió. 

Ponga atención a la canción popular del santo cachón, que hace alusión a una estatua “mamonúa” de Jesucristo que hay en un parque sobre un cerro de Barranquilla, en donde las parejas ocasionales de las empleadas de servicio se confunden en la oscurana de ese; y al que todos le llaman el parque del santo Cachón, y en donde fue que se dio la infidelidad que motivo el hit popular de los noventa de mil novecientos. “Y ahora dices que no, que ese era un primo que estaba allá. Que te invito a salir, y te dio pena decir que no. Que te perdone, yo que te perdone. Como si yo fuera el santo cachón. … yo me iba a casar contigo y casi meto la pata. Ahora no puedo ni verte, puedo hacer un disparate.” Razón tenía, quizá sí lo era cachón, pero de santo: pocón, pocón. Entre los seres humanos, no hay perdón; ni siquiera cuando hay restitución. El Perdón solo lo da Dios. Lo demás es tontería.

-VERTER EN TIERRA

En el libro de Génesis se halla el relato de la historia del nacimiento de Pérez, hijo de Judá con su nuera Tamar, doblemente viuda de dos de sus hijos fallecidos; quien al recibir la negación de Judá a permitir que su tercer y último hijo se casara con ésta, por temor a que ése último descendiente falleciera como sus dos hijos mayores casados con Tamar.

Y creando plan, Tamar se disfrazó de prostituta usando según la costumbre de entonces que era: estando en las afueras de la ciudad, llevar una ramita con hojas colgadas detrás de una de sus orejas; puesto que así los viudos y ansiosos de la carne que buscaban saciar sus deseos, distinguían sin temor a equivocación alguna, encontrar a las necesitadas por ellos en aquellas épocas.

Valla cosas de la naturaleza muestra esta historia, Tamar quedó embarazada de su suegro con gemelos: “El hermano de Pérez, Zera, sacó la mano primero y le ataron un hilo rojo. Sin embargo, Zera retrocedió y Pérez nació primero.”

El nombre de Pérez significa: El que “abre el camino”. La descendencia de Pérez se sucede así: Pérez, Hezrón, Ran, Aminadab, Nassón, Salmon o Salma, Booz, Obed, Jesé, y David el Rey. De ahí que podría decirse, “de lo vil y menospreciado”, sacó Dios al Rey David; y de donde es que desciende nuestro: Jesús de Nazaret, el hijo de María, y Juan el Bautista, el hijo de Isabel.

No sé si será casualidad, pero nótese la similitud colegida del relato mismo en comparación de los dos descendientes de Judá tenidos de Tamar. Y Zera fue reconocido con la cinta roja como el mayor, cuando asomo su mano al salir del vientre de Tamar a pesar de haber retrocedido para dar paso al primero que abriría el camino, para que después naciera Zera. 

El que “abre el camino” no siendo el reconocido el mayor como lo reconoce el Génesis, y que el nuevo testamento lo llamará así: a Juan el bautista el que abre el camino, y que el mismo Juan lo reconoce como mayor que él y de la misma descendencia de Jesús. 

Isabel queda embarazada primero que María, por esto es que nace primero Juan el Bautista, el que abrirá el camino; pero es Jesús como Zera, el escogido con el cintillo del salvador de la humanidad.

Esta dos historias de la Biblia en diferentes épocas que parecen ser en realidad una: la del nacimiento de Pérez y Zera de Tamar; como lo es la del nacimiento siglos después: de Juan el Bautista, y el del Mesías, el mayor: Jesús de Nazaret. 

Zera fue reconocido como el Mayor aunque nació después de Pérez, el que abre el camino; y Juan que nació primero para abrir el camino del Mayor, Jesús el escogido, aunque nació después.

“No hay suceso casual, todo es una Dioscidencia”, afirmaba Agustín de Hipona.

Que caso en mi parecer interesante, se desprende originado por el relato del pecado de “VERTER EN TIERRA”, cometido por dos hermanos que casados con una misma mujer que practicaban la masturbación, y fueron cortados de la faz de la tierra por ello; y seguido, la negación del Padre de los fallecidos al dar a esta misma mujer el tercer y único hijo que le quedaba, produciendo este maravilloso relato.  El rango de “Mayor” es el cuarto grado en la escala de oficiales, y es superior a un Capitán, que es el “primero” de los rangos medios. El Mayor es más que el primero, así es al menos en la vida castrense. 

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-FUE CAÍDO, PERO NO SE ARRASTRABA, HASTA QUE CONOCIÓ A EVA

Misterios hay en las interpretaciones que expresa el común, cuando habla de la serpiente que engañó a Eva en el Edén, según el libro génesis. Y en mis pesquisas, algo torpe hallé al Ángel caído después de Lucifer, en el Edén que llamaron todos: Azazel. El Arcángel Azazel fue uno de los líderes conocidos como los vigilantes, y muchos letrados en el tema lo señalan como la serpiente que engañó a Eva en el Edén; y fue maldito por Dios, y condenado y encadenado hasta el juicio final. Fue él, el tercero entre la orden de los que se rebelaron contra el cielo. Azazel arcángel caído, enseñó a los humanos conocimientos que el mismo Dios no había permitido para la creación divina, entiéndase: los humanos; y enseñó hechicería, fabricación de armas. Además de mezclar los caídos con la “creación divina” que generó la contaminación de la raza humana, y que la tradición llamó el fruto de la manzana del Edén.

¿Llamaron a Azazel, la culebra? La hipérbole no es un término o voz aplicada solo en el modernismo, desde los inicios ha existido en la literatura desde los escritos referidos en la construcción de las sociedades a través del tiempo, y como tal adorna voces que pareciera se refieren a lo que se quiere expresar por el que narra. Así de pronto al escurridizo arcángel caído que tentó a tantas y tantos, fue visto así por el escritor y lo llamó por tal: La culebra. 

Fíjese, como es el asunto. Hoy la mayoría en Colombia, tienen uno, dos, y más de tres: “paga diario”; y no lo llaman así cuando hablan con otros. Le llaman la “Cilebra”. Y todos cuando oyen el termino “Cilebra”, saben que se están refiriendo no a la culebra que representa la deuda; sino, solo con precisión absoluta: al paga diario. En igual manera debió suceder con Azazel en el relato que hacen los autores, que hiperbólico le pusieron apodo y lo llamaron en las citas literarias como la culebra.

Génesis 3. Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. (Reina Valera 1962).

No es la hipérbola un nombre, sobre nombre, o apodo, pues es ella toda una oración gramatical que remeda o simula un hecho; en donde se conjuga la composición gramatical toda de la lengua, en la expresión de una idea por otra siendo la misma. Así habiendo parecido Azazel astuto como una culebra que se considera astuta, pudo llamársele a él por su parecido con el nombre de aquél animal, aunque original sea él su género, y ella, la del animal. Así todavía recordamos el noviazgo, cuando es que iniciamos la faena de los amoríos de juventud; y que parecido hasta en lo hiperbólico tratamos de enredar y sorprender a la pretendida. Usamos ardides con matices sublimes para endulzar a nuestra Eva. Y que nos hace pensar que Azazel, practicó tales para lograr morder aquella manzana en el Edén. Y que habiendo enseñado a tal, Eva con deleite invitó a Adán para que él, su marido, también gozase de esas mieles. Los corraleros del majagual cantaban: “Manzana dulce fue la que le dio Eva a Adán. Por la manzana es que estoy luchando el pan.”

Dicen por ahí que Dios cuando hizo a la mujer le dijo a Adán: ahí te la dejo. Y partió de allí de inmediato. Y uno de los tres vigilantes, el poderoso arcángel caído Azazel, que andaba erguido sobre sus pies de seis dedos cada uno, no solo dejó de caminar sobre ellos cuando fue que conoció a Eva en el Edén; sino que fue a partir de eso que fue maldecido por Dios y condenado a arrastrase sobre su panza. Y todo por culpa de Eva. Además de que desde entonces, le llamaron la culebra. Y Adán por esa manzana, sigue luchando el pan. ¡Pero, son tan hermosas! Gracias Dios, por habérnoslas dado.

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-PRIMERO FUE ANTES QUE SEGUNDO

Hay una versión del estudioso Laureano Manrique, nato de Boyacá pero que reside en Casanare, que sostiene que: “los antiguos destiladores, campesinos, investigaban, ensayaban y probaban cómo mejorar el aroma y el sabor de las bebidas que partían del ‘guarapo fuerte’; y de acuerdo a su textura, le agregaban dátiles, piña y otros frutos que destilaban una y otra vez, hasta conseguir un licor de ricos sabores y de color muy parecido al vino que les llegaba a los monjes en barriles de madera desde España, y por ello lo llamaron vinola”. 

Dice este estudioso del tema, que la fórmula y la manera de producir el “ron de vinola”, viajó en los fardos de los comerciantes hasta la región Caribe. En Santa Marta y sus alrededores se popularizó la destilación de licores aromatizados y saborizados con frutos que los labriegos encontraban en el bosque o cultivaban, como la uva y la caña dulce. A esa bebida espirituosa que alborota los estrógenos en demasía, y que ancha el endometrio en las féminas; y a la vez desordena la testosterona que altera ansioso la libido en los varones, a la que llamaron: “chichema”, o “ron de vinola”.

Tal tesis del origen dista de tener acerbos probatorios históricos que puedan sustentar tal periplo y orígenes del ron de vinola; pues la materia prima, la caña de azúcar, se registra desde 1608 en Santa Marta, plantada en la hacienda San Pedro Alejandrino; en donde el sacerdote español Francisco de Godoy y Cortesía, la funda bajo el nombre de: «La Florida San Pedro Alejandrino», en honor al mártir Pedro Godoy. Operando desde entonces por más de 200 años, como un próspero centro agrícola dedicado a la producción de caña de azúcar, miel, panela y ron. 

Durante la época de la colonia, la finca cambió de dueños por unas quince veces. A principios del siglo XIX, perteneció a la familia De Mier, dueños de la propiedad durante los eventos de la independencia; hoy es museo nacional de Colombia donde se alojó en sus últimos días de vida al mantuano Simón Bolívar, y el presidente Olaya Herrera mandara a construir el monumento llamado “El Altar de la Patria”.

Por los años treinta de mil novecientos, la familia Rodríguez Izquierdo, venida de los Santanderes quienes popularizaron “El ron de Vinola” en Ciénaga; estableciendo en la calle Santander, en frente de la estación del ferrocarril, un popular negocio llamado «La Tranca», en donde atendía en carne y hueso: Lola Hurtado. Quien inspiró al músico Guillermo Buitrago, a escribir este tema musical que se escucha por casi un siglo en todos las fiestas de fin de año.

Estos tiempos fueron sanos, decimos así por lo romántico que pareció por largo tiempo la forma de vida que se llevaba en la región caribe. Y era raro y contado con los dedos de una mano, encontrar un “guarapo” dentro de los varones, aunque seguro debió haberlos entonces; pero, los había diríamos escondidos, solo descubierto por los pocos expertos en perforaciones habidos en la región. 

Los hombres se vestían como visten los varones, y las damas, eran orgullosas de ser reconocidas como “Hembras”; y Lola Hurtado lo era tal representativa de ellas.  Y así en “La Tranca”, todos complacidos bebían el ron de vinola y con muchas esperanzas, de que Lola calmara y equilibrara el furor hormonal que producía el afamado licor. No existía el “Gatorade”, ni siquiera el “tutifruty”. Sí, la chicha para los varones, y la limonadita para las féminas.

¿Se imagina ustedes, en ciénaga con tanto calor que se siente allí, saliendo de la Tranca harto de ron de vinola y con la testosterona a mil? Los palaciegos llanos llenos de pastos dentro del fango y burras, dados por la naturaleza hacían que los recién salidos de la Tranca no pecaran vertiendo en tierra. Complacidos desde entonces valoraban a tales versiones de estrógenos feromónicos hallados en las hembras de los jumentos de los contornos cienagueros. “Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres. Si los colores del río no figuran los designios del Dios de las Aguas. Si no remiendas con tus manos de astromelias las comisuras de mi alma, y si mis amigos no son una legión de ángeles clandestinos: ¿Qué será de mí?”

En el Sinú, en la tierra de Abreba, el poeta Gómez Jattin, ése el de “las manos de astromelias”, no alcanzó a dejar un poema para tan noble versión femenina de la especie caballar, pero que en vida llevó a una de éstas al altar. Sí. Se casó con una burra ante notario en Cereté. Y al autor de “chácara que chácara que chácara cachá”, el hombre caimán de Plato le llaman: El Burrero o mama burra, los cachacos. No sé si es por envidia.

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-TODA OBRA HUMANA SE RECUERDA

El común denominador del suceso de una tragedia, como se dice en matemáticas, es visible en los pasos dados antes del crimen; y la historia se encarga de guardar las fuentes que escudriñan los grandes pintores, para plasmar el recuerdo de ello. Hay pinturas que representan un momento, y cuadros que sirven para construir mitos.  Y en 1793 el pintor Jacques – Louis David, plasma en lienzo la muerte del jacobino Jean Paul Marat, y pareciera que no lo hizo para dejar un retrato póstumo de su amigo, sino para dejar una imagen destinada a sobrevivir a la sangre, a la política, y también al propio protagonista de su obra; porque el hombre con la herida en su pecho sangrante que aparece congelado en la bañera no es solo la víctima, sino el símbolo que representará a partir de entonces.     

Marie Anne Charlotte de Corday d’Armont, conocida como Charlotte Corday( Carlota Corday), personaje reconocida de la Revolución Francesa, seguidora del partido de los “giordinos”, quien es la que comete el asesinato perpetrado  en contra del revolucionario  jacobino Jean Paul Marat; pues Carlota  considera a Marat, responsable  de las masacres de septiembre de 1792. Cuatro días de asesinatos de reclusos en Paris y otras ciudades de Francia, y que se recuerda como uno de los episodios más oscuro de la revolución francesa. El suceso que se plasma en la pintura tuvo lugar el 13 de julio de 1793, y registra con gran impresionismo a Marat en su tina, donde yace cuando recibía un baño medicinal y con heridas sangrantes de cuchillo en su pecho; desgonzada su cabeza agonizante, que representó a partir de su publicación como la “Muerte de Marta”. A la Corday se le conoció póstuma como “El Ángel del asesinato”.

En la pintura el pintor expreso no muestra intencional a la asesina, solo la hoja de papel legible que está presentó al inmolado y que sujeta él en su mano izquierda deja en la pintura. Entonces esto era parte de la propaganda política que se expresaba y que hoy también hacen las llamadas bodegas de nuestro acaecer político local; pues el pintor entonces pareciera se alía con la política dejando el lienzo de ser solo una superficie, para convertirse en un relato crudo de un hecho urbano sucedido. Carlota Corday es pasada por la guillotina, cuatro días después del asesinato de Marat.

¡Ojo matadores, dejen el bochinche! Lo que se acabó se acabó. Y a la, o él descendiente del mantuano decirle: ya está bueno, el labial que utiliza no le sienta bien a su boca. Y a los Danieles como al coronel: ya no tienen quién les escriba. La muerte de Marat, se guarda en el museo de Bélgica; y una copia de esta se tiene en Louvre. Estoy tratando de seguir los consejos de los mayores: vivir con Esperanza, nunca abandonarla; dejar a la Ilusión para los demás; y tener  con Ahínco a Perseverancia, y amar a todas irrestrictamente. Haré un bien esperando que me vaya bien habiéndome ido mal; y tal vez un mal también, así me haya ido peor; pero, no dejaré de hacer tales: sea bien o mal, a ver si me va mejor. ¿Qué tal? 

Recordar a un loco que cargaba un costal de fique lleno de corotos sobre sus espaldas, y que salía de manzanares y caminaba marchando toda la carrera quinta avenida de Santa Marta, y que así lo veíamos todos antes con un decir monótono y sin pausa alguna: ¡TURCA HIJUEPUTA, TURCA!  ¡TURCA HIEJUEPUTA! Le llamaban el loco CHAVALIER. P/D. Judas, ojala saliera de esto un lienzo.

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-LA DISPUTA NO ES UNA TONTERÍA

Dicen los pensadores “progres” que los hay hoy tantos como granitos de arenas en las playas de la mar, que se han tomado en su propio decir: el intelecto mismo; aceptando como universal, que las sociedades alrededor del mundo avanzan continuamente para reemplazar el odio por la aceptación y el respeto para cada ser humano.

En el filme “Forrest Gump”, el personaje no es tonto en el sentido convencional de coeficiente intelectual bajo, aunque parezca tonto al común observador; sino que pareciera más, un accidente de la naturaleza en una persona con un coeficiente menor al promedio y que posee: un corazón puro, una bondad excepcional, y una sabiduría innata. La perspectiva directa de su vida le permite triunfar donde otros se rinden. Lo ridículo en la mayoría es ingenuamente sutil y no visualizado en el limitado. Y quizá se cumpla en ello el origen de la fórmula para no conocer el odio, ese furúnculo que afecta el alma en lo emocional; trayendo consigo el proceso bioquímico que produce el exceso de cortisol que seca las raíces del amor recibido como soplido en nuestra nariz.

¿Podrá un tonto ser amargado? En mis observancias, no lo he notado. Pues, al verles nuestra piel se imanta, o se nos “paran los pelitos” como decimos común; y la sensación primaria que sentimos, es la pureza del amor. Nos han formado sobre un fundamento que define lo normal como natural. Acaso: ¿trasmitir el amor puede ser llamado un error de la naturaleza para los que creen en el Dios de Espinoza, o para los que creen en el Dios de Abraham? 

Tanto en los que creen en uno u otro, sea el de la naturaleza que todos ven en su estado físico; o, en el del hombre que cree en lo que no ve, pero que sí parece ha visto. No es una desgracia contar en la familia, con lo que la historia muestra como una tara; y una vergüenza que extrañamente, trae el amor que estrecha más nuestros vínculos en la familia. Podría decir por los visto en casos familiares ajenos, que tal generador de afectos puros y sanos, llegan a este contorno que llenan de esa planta nuclear que produce más energía pura y potente en su núcleo. Irradiando entonces esa tontería de amar, que tanta falta nos hace en el día de hoy. 

Del francés antiguo a partir del siglo XIV, se trajo al inglés el término “Desputer” que provenía del latín “Disputare”, cuyo significado es: examinar punto a punto una cuestión, o controvertir; y el término procede de “Dis”, que significa separar, y “Putare” que significa considerar o contar. ggTambién se tiene como fuente del latín “Pavire”  que significa: golpear, hincar, y pisotear; y “Putare” que traduce al español: podar. Del Griego “Paiein” que es golpear, y del lituano “Pjauti” que es cortar. 

Existe intrínseco una asociación con el termino o voz latina “Pütidus”, que abarca en su traducción al español: Podrido, asqueroso, descomposición; y que vinculado al verbo “Pütëre”, traduce: que huele mal o apesta. Muy común se aplica  dentro del abanico de insultos que comprende  la descalificación de a quién se refiere, preferencialmente cuando el tema es de una aventura romántica de una mujer; y opuesto en su sentir, cuando se trata de un varón que engrandece su figura a partir de sus conquista con el género opuesto. Se dice de este hombre que es puto, y no es desobligante para él; pero cuando se dice de una mujer que es puta, sí que lo es para ella. 

Ahora último en nuestra época, se ha vuelto común como que aceptar que Dios se equivoca, dando por decir: “Dios lo hizo así”, cuando la amorosa madre habla de su hijo al que le ya le ha notado el silbido de culebra que lleva él por dentro; y con la esperanza de que algún día sea él un varón, pues le pende de su hipogastrio un adminiculo. Y no es una ella, o un ello, como lo llamó Aristófanes en su discurso plasmado en el banquete de Platón; no es un ello, solo temporal un Adán disfórico. Es moda hoy en la sociedad moderna, disque reemplazar el odio por la aceptación y respeto a las diferencias “sexuales”, que realmente son de género en el ser humano. Abandonando lo Natural para aceptar lo contra Natura. 

Hay un chiste flojo del americano que piloteaba el avión y  hablaba poco español; y al llegar próximo a aterrizar en el Dorado, cuando se dirigió a la torre de control lo atendió un controlador aéreo de origen costeño. El controlador preguntó: ¿Procedencia? El capitán contestó: United Estate of América. El controlador: Profesión El Capitán: Filántropo. El controlador: “Eche! ¿Y esa vaina qué es?” El capitán: “Ouh, yea, yea. No entiende.” Filántropo es: “¡Amor al hombre!” El Controlador: “¡Nojodaaaa! gringo, aquí a esa vaina se le dice Marica.” Y aquella nave con el capitán feliz, aterrizó en el Dorado de Santa Fe de Bogotá. Tres colores tiene solo la bandera de Colombia: Amarillo, Azul y Rojo. Y hay en este mundo: Él, o Ella. No más. P/D: Feliz día para todos.

*

-OJALÁ NO HAYA OLVIDO EN EL DESPERTAR

“Entra la luz y asciendo torpemente de los sueños al sueño compartido, y las cosas recobran su debido y esperado lugar y en el presente, converge abrumador y vasto el vago ayer: las seculares migraciones del pájaro y del hombre, las legiones que el hierro destrozó, Roma y Cartago. Vuelve también la cotidiana historia: mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte. ¡Ah, si aquel otro despertar, la muerte, me deparara un tiempo sin memoria de mi nombre y de todo lo que he sido! ¡Ah… sí en esa mañana hubiera olvido!” 

Es el Poema: “Despertar” de Jorge Luis Borges, que me hizo recordar un querido amigo, que al final del comento sobre el mundial de futbol, dijo: ¡Carajo! ¡Creo que este es el último mundial que veo! Y tal decir pareció entonces insondable, el tono usado por él que llegó a mis oídos retumbó y caló en lo profundo de mi alma, preguntándome sin expresarlo, pero dolido: ¿qué raro será ese día, cuando ya no esté?  No sé cómo será realmente. De pronto divagaré sin comprender el por qué, aun sabiendo que de todos, la muerte es nuestro destino. Y seguido el pensamiento evocó tantos días compartidos, polémicas y decires con gustos y disgustos, que ambos al final sentimos; quizá una que otra haya generado entre nosotros pocas risas, pero las que fueron las sentimos sinceras y las compartimos.

Quizá como la aurora que se da, se diera resplandeciente este decir y sea un motivo para pensar que aún no sucederá, como lo oí de ti amigo; y seguro, eso pido al creador que mora en los cielos de los cielos de los cielos, y podamos concordar que otra vez juntos: veremos el próximo mundial. 

Y tal vez como ahora será el motivo, lo acertado de los tres seis y un diez que plantó España en el medio campo. O quizá, que el diez de Francia tuvo un muy mal día. No sabemos qué pasará en cuatro años, si aún es que estamos en este mundo; pero seguro y quiero sentirlo así: Estaremos. La convicción de lo que se quiere, es la certeza de lo que se tiene, y le llamamos: Fe. Sirva mi expresión como motivo, para pedir a Dios: Lo quiera Él así. Y aun en esa mañana en el despertar no haya olvido.

*Ingeniero. Analista Escritor. Columnista

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