Por: Hernando Pacific Gnecco*
Cuando andamos por calles y carreteras es posible encontrar vehículos automotores varados; los más antiguos principalmente por fallas mecánicas relacionadas con la edad, y los más recientes por distintos motivos, especialmente la electrónica. Cuanto más tecnológicos los carros, más susceptibles son a los fallos. Hace poco ocurrió un accidente automotor que involucró a un coche de alta gama, el cuál cayó del segundo piso de un parqueadero mientras el propietario estacionaba en reversa; al parecer, el coche aceleró súbitamente y se precipitó al vacío.
Ocasionalmente se reportan incendios espontáneos de automóviles eléctricos, incluso estando apagados. Los incidentes afectan a cualquier tipo de vehículo: eléctricos, híbridos y de combustión; la electrónica, qué duda cabe, ha mejorado la eficiencia, comodidad y seguridad de los carros actuales, ha reducido las emisiones nocivas pero, según los expertos, se afectaron aspectos de la duración y la confiablidad. Se pueden presentar eventos por fallas electrónicas en cualquier tipo de vehículos debidas al sistema Adas, sea en el frenado autónomo, sensores, control de estabilidad o dirección asistida: pérdida de potencia, bloqueo de dirección, fallo de los frenos, apagado repentino o errores en los sensores por los cuales la ECU toma decisiones equivocadas. Calma: estas fallas son muy poco frecuentes, oscilando entre 4 y 10 por cada 10000 vehículos, dependiendo del tipo de coche, tecnología incorporada y modelo; además, cuanto más graves los problemas son menos frecuentes.
Los autos eléctricos pueden afectarse por fallos del sistema de alta tensión que súbitamente lo puede dejar sin potencia, fallos del sistema Adas o incendios, muy escandalosos, pero raros y cada vez menos frecuentes. No es extraño el brusco frenado fantasma, por falsa detección de obstáculos. Los primeros modelos eléctricos obligaron a frecuentes llamados a revisión por parte de los fabricantes; cada vez, los vehículos molestan menos. Para los rescatistas sí puede haber problemas de electrocución o dificultad en el salvamento por protocolos sin estandarizar.
A los de combustión interna les puede fallar el sistema ECU, apagando repentinamente el motor, pero también los sensores o el acelerador, hoy electrónico. Los híbridos son más complejos; tienen lo mejor y lo peor de ambos mundos; pueden presentar errores en transición entre ambos motores, fallando la gestión híbrida; se han reportado pérdida súbita de potencia, apagado del motor o errores en el frenado regenerativo. Los coches híbridos tienen sistemas electrónicos más complejos que los térmicos o los eléctricos; estos últimos tienen menos fallas porque disponen de menos piezas móviles: carecen de caja de cambios, embrague, inyectores o turbo; los fallos son menos frecuentes y poco críticos. En carros híbridos y eléctricos se han detectado problemas de degradación acelerada de las baterías.
¿Alguno de este tipo de vehículos es más fiable que los otros? Las causas de problemas son distintas, aunque la tasa de incidentes es parecida; cuanta más tecnología incorporan, más probabilidad de fallos por juventud tecnológica. También es cierto que, a medida que se desarrollan los nuevos sistemas, los defectos tienden a su mínimo.
Resumiendo: cada tipo de vehículo tiene ventajas y desventajas; software, sistema Adas y gestión de batería afectan a los híbridos y eléctricos. La electrónica será cada vez más usada pero también más confiable; los softwares y actualizaciones, esperemos, serán más duraderos. Queda por resolver cómo se comportará un vehículo cuando falle: por ejemplo, avisos preventivos al conductor o sostenimiento de funciones críticas en caso de disfunción. ¿Cuáles problemas surgirán cuando se incorporen nuevos tipos de motores de alta eficiencia termodinámica y combustibles “limpios”, o aparezcan los eléctricos más avanzados? ¿Cómo serán las nuevas baterías? ¿Cómo se estructurarán los próximos coches híbridos teniendo en cuentas los avances con estos dos sistemas? ¿Aparecerán nuevos tipos de motorización distintas a las térmicas y eléctricas? Hay muchos interrogantes por resolver.
Apostilla: El folclor colombiano perdió a una figura cimera, Totó la Momposina; el país le debe el gran homenaje que se les da a quienes izan en lo más alto nuestra bandera.
*Médico Cirujano. Especializado en Anestesiología y Reanimación. Docente Universitario. Conferencista. Columnista. hernando_pacific@hotmail.com

