Ruben Darío Ceballos Mendoza - jurista

Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

Connota la infraestructura una importancia estratégica para el desarrollo territorial en todas sus aristas, siendo considerada hoy por hoy la columna vertebral de cualquier sociedad moderna al desempeñar un papel crucial en el desarrollo social, humano y economía de los pueblos; de ahí que en la búsqueda de un futuro mejor, sustentable y sostenible deba ser centro de atención para la política pública, ya que contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas y, al mismo tiempo, minimizar su impacto adverso en el entorno natural.

La relación infraestructura / desarrollo económico revela la evidencia del impacto positivo que tiene en los territorios, la productividad y la competitividad, dado que cuando es adecuada y bien mantenida actúa como un catalizador del crecimiento económico sostenible. El consenso entre los expertos es que la infraestructura pública no solo amplía la capacidad productiva de un espacio geográfico, sino que estimula también la inversión tanto pública como privada, como vemos en regiones donde se encuentra en niveles adecuados y de calidad, creando un todo propicio para que las empresas todas prosperen, lo que conduce a un aumento en la productividad, el empleo de calidad y el crecimiento económico.

La relevancia de la infraestructura pública va más allá de su impacto en el agregado económico, desempeña un papel esencial en la promoción del desarrollo social al demostrarse que tiene un protagonismo central en la promoción de la equidad social y en la reducción de disparidades económicas; influye de manera sustancial en la educación, la salud y, en términos más generales, en la reducción de la pobreza. El acceso a servicios esenciales como el agua potable, el saneamiento, la energía y el transporte es componente fundamental para mejorar el nivel de vida de la población y fomentar la igualdad de oportunidades. La inversión en infraestructura socialmente inclusiva garantiza que las comunidades marginadas tengan acceso a estos servicios contribuyendo a reducir las distancias sociales.

Impacta significativamente múltiples determinantes de la calidad en general y de la vida en sociedad, toda vez que una infraestructura bien definida fomenta el uso de energías limpias y la gestión sostenible de recursos, contribuye al desarrollo territorial en la medida que impulsa el acceso equitativo a servicios en áreas urbanas y rurales y cuando es resiliente es esencial para enfrentar los efectos negativos del cambio climático y eventos disruptivos, asegurando la seguridad de las comunidades y la continuidad de los servicios esenciales; razón para la necesaria, importante y urgente implantación e implementación de una política industrial coordinada, debiéndose fijar metas concretas y asegurar los recursos públicos y privados para cumplirlas, en términos de ampliación, mantenimiento y mejora de la infraestructura, consistentes con los programas de impulso a la inversión (privada y pública) en proyectos clave para el desarrollo.

Se requiere además que los planes, proyectos y programas de infraestructura estén alineados con las prioridades nacionales, políticas públicas y coordinación en general para que las prioridades de desarrollo sean efectivas, cuenten con los recursos estratégicos para corregir las deficiencias que lo obstaculizan al igual que a la competitividad, relevantes para el desarrollo económico y social; de ahí que contar o no con una infraestructura de calidad sea determinante en los costos operativos, la eficiencia de la producción y servicios que permitan solidez y competitividad, así como un fortalecimiento y mejoramiento permanente y continuo en cuanto a transporte y vías de comunicación, agua, drenaje y alcantarillado, electricidad y fuentes alternativas, telecomunicaciones, actividad comercial; y, un desarrollo social que asegure y potencie el acceso oportuno a agua potable, saneamiento, educación y salud, fundamental para la calidad de vida y reducción de la pobreza, en lo que importan escuelas, institutos y universidades, hospitales, clínicas y centros de salud, centros, auditorios y otros recintos culturales, bibliotecas públicas, parques y centros recreativos, todo lo cual con mitas a mejorar la calidad de vida de la población.

La infraestructura abarca diversas áreas que incluyen la social, la vial, la industrial, la urbana, la tecnológica, hidráulica, energética, entre otras, en la que los gobiernos tienen la responsabilidad de facilitar, invertir y promover el desarrollo de las mismas, lo que implica la construcción y el mantenimiento de activos de capital físico seleccionados, y también garantizar que los servicios proporcionados por dicha infraestructura cumplan con estándares adecuados de calidad, impacto ambiental y con respeto, en general, de los derechos humanos, el acceso al agua, la salud, la vivienda, la educación y el cumplimiento de otros derechos humanos básicos, ya que a través de una infraestructura adecuada dable es avalar una infraestructura pública cumpliendo con la función de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y contribuir al desarrollo integral de los pueblos. 

*Jurista. Especializado en Derecho Laboral. Derecho Penal. Docente Universitario. Conferencista. Panelista. Columnista

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