Ruben Darío Ceballos Mendoza - jurista

Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

Adentrados ya en campañas políticas al Congreso de la República para el período constitucional 2026 / 2030, es de entender como ciudadanos que concierne para el país un Congreso ocupado en la tarea de abordar muchos y más de los temas fundamentales que requiriendo estamos poblacional y territorialmente hablando. Que intensa sea en verdad su actividad legislativa. Que muestre su responsabilidad y compromiso con el trabajo legislativo. Que marque el futuro del país soportado en un amplio consenso entre los diferentes grupos que lo conforman y busque en esencia las sustanciales modificaciones en temas cardinales para el desarrollo nacional, como la definitiva modernización de nuestras instituciones, entre otros.

Aplicarse por ejemplo y no de manera vacua, populista, ni demagógica como se quiere hacer, en reformas realmente relevantes  que apunten a consolidar un nuevo y vital país, Preservar nuestra biodiversidad y soberanía alimentaria. Condenar todo asomo de nepotismo. Fortalecer nuestro sistema democrático evitando prácticas clientelares. Velar por una robusta soberanía nacional, simplificación administrativa y eficiente digitalización estatal. Avanzar significativamente en lo que se denomina la legislación secundaria en derrama de medidas pertinentes en esta especial asignatura. Incorporación y optimización de los procedimientos parlamentarios, modernización institucional repito y atención a las demandas sociales.

Fortalecer como debe ser, sin andarse por las ramas ni perdidos en los cerros de Úbeda, en garantizar un desarrollo sostenible. Sólida soberanía energética. Articular, armonizar y fortificar la infraestructura nacional, pilar para el crecimiento económico y desarrollo integral del país. Adentrarse en todo lo concerniente a sus funciones de fiscalización y demás otras, asegurando así que las políticas públicas estén alineadas con los principios constitucionales. Recuperar con ideas las mayorías sociales de progreso. Combatir el abuso de poder que rompe las reglas de juego que garantizan la democracia. Debelar la corrupción. Hacer de la seguridad un estandarte. Superar los intentos que van en contra de la evolución institucional. Crear una muy fortalecida seguridad jurídica. Denunciar con coraje los retrocesos en políticas de bienestar. Sumar esfuerzos y ofrecer  consenso en temas clave para dar fortaleza a un gran proyecto de país. Ejercer la responsabilidad orgánica que como Congreso se tiene para que no se siga mermando su credibilidad, ya bastante reducida, como responsables políticos que son sus miembros.

Un congreso con acciones y reformas medulares que reflejan su compromiso con una Colombia más justa, soberana y demuestre de contera que el trabajo legislativo debe, puede y tiene que ser siempre motor de positivos cambios y transformaciones al servicio de los asociados.

*rubenceballos56@gmail.com Columnista. Jurista

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