JOSÉ MANUEL HERRERA BRITO- periodista y abogado

Por: José Manuel Herrera Brito

Un Congreso de la República exitoso clama el país nacional; de ahí que nos competa y convoque como ciudadanos pensar desde ya a quienes llevaremos a dicha instancia, puesto que nos encontramos a menos de un año de las elecciones a dicha Corporación. No queremos más un Congreso en sus cámaras alta y baja disfuncional, caótico ni polarizado, sino que trabaje eficaz, eficiente, efectiva y transparentemente, honesto e incorruptible. Luz en la oscuridad que ilumine los mejores senderos y se constituya en base sólida de futuros esfuerzos, que mejore su labor respecto de los asuntos vitales y cruciales que acusamos, que no son pocos. Ser más selecto, inclusivo, funcionar mejor para beneficio de la gente, introducir gran variedad de asuntos, como mejorar la diversidad de personal, aumentar los conocimientos que les son propios, simplificar los  procesos a los contribuyentes, crear un grupo permanente orientado con todas las vertientes políticas a resolver sus problemas, lo que lleva a mejorar el hacer legislativo. Es poner la formulación de políticas públicas  por encima de los partidos, encontrar puntos en común siempre que fuere posible (y debe serlo) y darse a la tarea de recomendar lo que bien y mejor sea para la buena marcha del país, a efecto que constituya su hacer un todo gratificante para la vida de todos.

Hoy más que nunca el Congreso debe luchar por asuntos cruciales en lo que es importante aprovechar los aportes que puedan brindar los partidos más allá de lo estrictamente necesario, en lo que ayudaría en mucho recopilar y diseminar estudios y conocimientos entre comités y miembros individuales del Congreso, y los ayudaría a obtener acceso a fuentes externas fidedignas con la constitución de asesoría por expertos para contribuir a redactar política sobre temas neurálgicos y asuntos emergentes, pudiendo también tomar medidas adicionales, crear una comisión multipartidista para explorar estructuras y recomendaciones a fin de apoyar mayor uso de datos e investigación en la formulación de política; más, por ser este un momento para que el Congreso, equipado con apoyo de los partidos y resultados comprobados, redoble sus esfuerzos y se asegure de contar con los recursos que necesita para tratar asuntos actuales en la política de manera eficaz en virtuosa articulación estratégica con todos los componentes del Estado, con el compromiso y la convicción ineludible de hablar a los ciudadanos con la verdad y actuar sin simulaciones.

Enfrenta el país graves como complejas crisis que requieren de la absoluta voluntad y formación para integrar un frente común que permita diseñar e implementar trayectorias de soluciones a problemas nacionales concretos, estratégicos y prioritarios, mismos que requieren de una atención decidida y una solución integral, profunda, amplia y rigurosa desde todo punto de vista. Requerimos un Congreso que aborde con rigor epistémico y pertinencia social cada uno de los planteamientos que nos lleven a contener, resarcir y prevenir los graves daños causados que han enquistado prácticas asimétricas en el ejercicio del poder, sobreponiendo intereses mercantilistas a costa de la devastación de lo mejor y más favorable para la colectividad, que ha sufrido y sufre por los acaparamientos y concentración a favor de quienes tienen mucho generando inmensas diferencias con los que tienen muy poco o nada tienen.

Muchos son los factores que concurren en nuestras problemáticas, lo que requiere que se transformen en positivo nuestras realidades; de ahí que no sea suficiente enunciarlo, describir lo que sucede, ni siquiera si se hace con el mayor rigor y sustento, sino que lo cual necesita también encontrar los cauces que ofrezcan soluciones y vías de acuerdos para cambiar la estructura de organización social y económica, que ha dado lugar a inequidades y formas destructivas, por lo que apostar debemos a  fórmula transformadoras e incidentes para comprender, entender y hallar alternativas a los retos prioritarios del país, en lo que colaboraría ampliar las discusiones en torno los programas estratégicos de todo orden y a todo nivel a fin de responder a la necesidad de transformar desuetos modelos, basados en la convocatoria a múltiples sectores de la sociedad. instituciones de educación superior públicas y privadas, centros de investigación e instituciones del sector público de todos los ámbitos y a las organizaciones de base social, empresas, comunidades locales y regionales a participar en las actividades, así como ligando el sector académico con el productivo, necesarios, importantes y urgentes para el diseño de soluciones a nuestras grandes problemas. Es convocarnos multi, inter, intra y transdisciplinariamente, con el objeto de hacer la conjunción de visiones sistémicas y reduccionistas con diferentes metodologías, para, en suma, lograr el mejor entendimiento y también la mayor incidencia desde el saber comprometido con la sociedad, en la certeza que de no ser con visiones de largo o mediano aliento y a veces deseablemente de corto aliento, no alcanzaremos transformaciones positivas ni profundas, lo que es definitivamente malo para todos. saramara7@gmail.com

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