Por: José Guillermo Claros Penna*

La administración pública, en compendio y de conformidad con lo sostenido por algunos autores y desde un punto de vista subjetivo, se definiría como aquella parte de la actividad administrativa que desarrolla el poder ejecutivo, siendo un proceso distintivo que consiste en la planeación, organización, ejecución y control, ejecutados para determinar y lograr los objetivos, mediante el uso de gente y recursos.

Maneja la administración pública la planeación como una actividad que permite vincular los medios y fines, diseñar normas organizativas, distribuir funciones, procurar la eficiencia en los objetivos de desarrollo a los que aspira la sociedad y dignificar y enriquecer la función pública; y, cumple además funciones propias, es decir distintas, a otras funciones políticas de la sociedad, siendo a través de ella como se logra el programa o proyecto político de un Estado, nación, país, municipio, departamento, territorio, etc.

Una buena Administración pública debe y tiene que cumplir con las funciones que le son propias en democracia; vale decir, servir objetivamente a la ciudadanía, realizar su trabajo con racionalidad, justificando sus actuaciones y orientarse continuamente al interés general.

Razón por la cual, en contexto de lo referido, requiere la administración pública en todo su espectro y dimensión, de servidores públicos idóneos, ciudadanos a carta cabal, con grandeza, decentes, probos, humanos, solidarios, honestos, honrados, capaces, honorables, probados, demostrados, sociales, de primera condición, positivos y con una gran capacidad de trabajo, que con su ejemplo hagan aumentar el compromiso ciudadano y comunitario de una superior convivencia, integración y cohesión social, así como luchar en beneficio y aprovechamiento comunitario, al igual que por cambios y transformaciones tanto necesarias como valederas que sirvan como esenciales soportes de progreso, desarrollo, crecimiento e integral prosperidad.

Un servidor público debe trabajar incansablemente, ser perseverante, sencillo, empático, estar del lado de la gente, organizado, estratega, ciudadano ejemplar, pero sobre todo un claro ejemplo de lo que debe ser un servidor público, que con sus principios, valores, enseñanzas y ejemplo de vida útil ayuden a hacer los caminos mejores y superiores que nos conduzcan a puertos seguros. joseguillermoclarospenna@autlook.com

*Profesional en Ciencia Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Candidato a Doctor en Derecho

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