Por: Hernando Pacific Gnecco*
Excluyendo a Groenlandia y las Islas Feroe, Dinamarca es un país pequeño, con apenas 45.000 km2; algo más de 6 millones de personas la habitan. El sector primario de la economía danesa está liderado por el petróleo y el gas natural; en el sector terciario, la banca y las finanzas, el transporte marítimo y las exportaciones contribuyen significativamente al PIB, de más USD 94.000/habitante. Es una economía rica, situada en el puesto 13 del mundo.
En el sector secundario, sus rubros más destacados son la manufactura avanzada, las energías renovables y la industria farmacéutica, con la batuta de Novo Nordisk, la productora de Ozempic. Una economía próspera y equilibrada; el nivel de vida es de los más altos del mundo; educación universal y gratuita, acceso completo a los servicios públicos, el desempleo apenas sobrepasa el 4% con fuerte protección laboral y solo un 0,2% de la población es catalogada como pobre. La corrupción casi no existe. Espectacular.
Sin embargo, su economía se vio sacudida por el boom del Ozemmic. Para 2003, Novo Nordisk se convirtió en la mayor farmacéutica de Europa, aportando un 3% al PIB en una economía que crece al 2% anual. Muchos expertos creen que los ingentes ingresos de dinero por las ventas de Ozempic puede generar una especie de “enfermedad holandesa”, ese fenómeno nocivo que perjudica a otros sectores económicos, especialmente a los exportadores por la apreciación súbita y creciente de la moneda local. Eso parece estar sucediendo actualmente en Dinamarca; su economía se volvió tan adicta a Novo Nordisk como los obesos al medicamento. La farmacéutica absorbió muchos empleos justo cuando las exportaciones de petróleo decaían. Sus acciones subieron exponencialmente: en 2023 se multiplicaron por 5. Con este panorama, Dinamarca incrementó su consumo interno, jalonando los sectores primarios y terciarios de la economía y, naturalmente el empleo.
La otra cara de la moneda no es tan favorable: la gran mayoría de sus clientes vienen de Estados Unidos, y esto tiene algunos problemas. El primero es que las ventas se pagan en dólares y estos deben transformarse en coronas danesas, que, afortunadamente están ancladas al dólar, lo cual impacta menos al cambio. Por otra parte, la moneda se hace más costosa para la economía local, por lo cual el Banco Central debe mantener muy bajas las tasas de interés. Hay una amenaza grande para Novo Nordisk y la economía danesa; la competencia. Actualmente, el valor de las acciones de la empresa está en descenso. Aun cuando apenas el 2% de los obesos está en tratamiento, la estadounidense Ely Lilly acelera a fondo: ha lanzado Mounjaro, inyectable aprobado por la FDA en 20023, y Foundayo, con licencia para uso oral desde este año.
El mercado crece a un 85% anual, pero parece que Novo Nordisk pierde terreno frente a la estadounidense. Atención: una cosa es la patente y otra la licencia para su uso en humanos. La danesa tiene la patente y la aprobación para el Ozempic para el mercado estadounidense; su aprobación seguirá vigente mientras no exista alguna razón médica para retirarla, pero la patente en Europa y Estados Unidos fenece en 2031; en otros países como la India, China y Canadá, con sectores farmacéuticos potentes, esa patente ya expiró, y pueden producir medicamentos “genéricos” basados en semaglutida, el principio activo del Ozempic; y siguen México, Corea del Sur e Israel. La entrada de estos productos al mercado estadounidense está prevista para 2028. Esto ha desacelerado el dominio de Novo Nordisk en el mundo, y con ello la desvalorización de sus acciones en el mercado bursátil, con un impacto económico negativo en Dinamarca.
Ely Lilly creó canales directos de venta, mientras Novo Nordisk esperaba que el sistema de salud comprara su producto: perdió la apuesta, pues esos mercados funcionan diferentemente. De hecho, perdió Canadá por no pagar USD250 por derechos de patente. Una lección importante: no basta con llegar; hay que mantenerse y cuidar las posiciones de privilegio.
*Médico Cirujano. Especializado en Anestesiología y Reanimación. Docente Universitario. Conferencista. Columnista. hernando_pacific@hotmail.com

