Por: José Manuel Herrera Brito

Orden es certidumbre. Desorden, en oposición, es incertidumbre, condición que por sí misma aleja cualquier posibilidad de inversión y nos hace tierra de nadie, razón por la que las autoridades todas deben y tienen que preocuparse con afán por resolver de plano los temas que afectan el orden y por ende nos afecta de manera general en materia grave. Seguridad en tanto, es ausencia de peligro o riesgo; también, sensación de total confianza que se tiene en algo o alguien. Inseguridad, por lógica es la falta de lo cual. ¿Será que estamos frente a un Estado, como muchos manifiestan, que se siente fuerte para actuar contra quien está regulado, pero saca la bandera de la tolerancia con los grupos de vándalos que azotan sin piedad bienes particulares, estatales y a la comunidad?

Los objetivos de todas estas marchas y protestas que se vienen sucediendo y otras muchas que se siguen anunciando, están signadas por objetivos e intereses oscuros; y ganan terreno amparados en la vulnerabilidad, causada ésta por la ausencia de autoridad, lo que les hace creer que podrán obtener algo a cambio, y en verdad que han avanzado en este propósito. ¿Será que nuestros gobernantes no entienden que si bien debe haber libertad esta debe estar enmarcada dentro del orden, y no convertirse nuestro Estado como lo está, en escenario propicio para la extorsión de los vándalos y terroristas? Casi que no tenemos garantías de libre circulación. Mientras estemos como Estado prestos a tolerar incumplimientos de ley dizque soportados en la conveniencia política no habrá orden como tampoco seguridad, pues tales manifestantes ante lo expedito que le resulta aprovecharse de lo cual, lo harán una y otra vez e incrementarán sus acciones ante tanta tolerancia, pasividad, demasiada prudencia y manifiesta debilidad.

Frente a estas acciones y actuaciones no se puede ser paciente ni tolerante con nadie lo que no nos hace anti demócratas, pero no se puede transigir con terroristas, ni comparar fuerza o gravedad, sino que la actitud no debe ser tolerante bajo punto de vista alguno frente a algo qué en nuestro caso, es la legalidad.

Repito que en todo caso si no hay orden no puede haber certidumbre, razón por la que no es dable dejar que ello crezca agravando y complicando más la situación que se vive. El Orden Público y en ello hay consenso, es algo completamente esencial. Estado ideal en el que el funcionamiento de la sociedad es correcto. Situación de paz y respeto a las leyes y a la comunidad.Irrespetarlo nos lleva al caos. Es un estado de legalidad. Situación ideal en la que las diferentes autoridades de un gobierno ejercen su trabajo sin que los ciudadanos deban entorpecerlo. Con orden la seguridad es viable, sin ella, cerca quedamos de transitar senderos de disolución. saramara7@gmail.com

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