Oscar Nieto Muñoz

Por: Oscar Nieto Muñoz*

Villavicencio, nuestra capital del departamento del Meta, en ruta a posicionarse como la gran ciudad que anhelamos, requiere articular diferentes procesos constructivos en las más de sus áreas y niveles. Acercar en su todo administrativo público, las singularidades mejores, suficientes y necesarias que soporten la multiplicación de los procesos que día tras día cobran vida o estancados se encuentran y explican a su vez el dinamismo y ninguna dinámica que estamos teniendo en unos y otros aspectos.

Esta oportunidad la tienen hoy ante sus ojos los villavicenses, en el indiscutido líder cívico y político de gran trayectoria y experiencia en las lides municipal y departamental; así como un señero y significativo dirigente empresarial nacional e internacional, Doctor HUMBERTO ZAMORA LEÓN, quien conoce de sobra y más que ningún otro, la compleja problemática de la ciudad a la que quiere administrar como su Alcalde, al haberse dado a la tarea por años, acompañado de un importante equipo múltiple e interdisciplinario con el cual ha identificado y estudiar a fondo los eslabonados pormenores que la tienen sumida en la situación en que se encuentra y bien sabemos no es la mejor, cuando en verdad bien pudiera estar en posición de relevancia y vanguardia.

La expansión física irregular que estamos teniendo, problemáticas y procesos que a diario ocurren en su seno, son fenómenos que requieren de estructuraciones, reestructuraciones y planeaciones mejores de orden integral, a efecto que no se salga de madre la ciudad en el adecuado, pertinente, robusto y potencial desarrollo que debe tener, lo que tiene muy claro y definido el Doctor ZAMORA LEÓN, respecto de lo que necesitamos integralmente como ciudad.

Requiere Villavicencio y sus gentes regeneraciones de importancia, moverse vigorosamente hacia superiores destinos, ser metrópoli, representarla en nuestro imaginario como una ciudad capaz de salir avante con el concurso de todos, en lo que ayuda la incorporación de positivos aportes e iniciativas de todos y cada uno de nosotros, al tiempo de definir los procesos que necesarios sean y nos lleven con prisa y sin pausa a generar un panorama que nos conforme en mejor forma como la ciudad a la que aspiramos y merecemos. No se trata de abarcar lo inabarcable, sino de acercarnos a la comprensión, en la medida de lo posible y probable.

Predominan en la ciudad realidades paradójicas y contundentes. Incremento de la expansión física. Deficiente infraestructura, movilidad y malla vial. Procesos inacabados y en apariencia posiblemente inconexos, detrás de los cuales se encuentran intereses dominantes que en nada favorecen al desarrollo ni a la reconfiguración de la ciudad, toda vez que se reproducen en mecanismos que no responden a las necesidades de sus habitantes, ya que generan un sinnúmero de efectos no deseados, cuando el ideal del camino hacia el progreso debemos soportarlo en la innovación, en el desarrollo del ser humano, en el análisis, para apuntar a fortalecernos como una ciudad moderna acoplada, concebida con y desde la eficacia de una narrativa civilizatoria y moderna que convierta los propios ideales e intenciones en prácticas que impulsen, inversión, cambio y cohesión social, como bien y mejor lo conoce y sabe el Doctor HUMBERTO ZAMORA LEÓN, el burgomaestre que necesita y reclama la ciudad de Villavicencio.

*Contador Público. Conferencista en Emprendimiento, Creación y Dirección de Empresas. Facilitador, Asesor y Consultor Empresarial

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