Por: Rafael Robles Solano*

Con este tema, relacionado con el principal recurso natural de los seres humanos, me permito llamar la atención de la problemática que se avecina, en torno al objeto del presente titular.  Porque la sociedad industrializada en su irresponsable carrera por copar todos los espacios productivos, actúa sin reparar en las consecuencias globales de esta clase de procesos, pues viene destruyendo con la colaboración inconsciente de naciones y comunidades, este recurso vital para la existencia humana.

Desde hace más de tres lustros, se viene pronosticando para mediados de la actual década, por cuenta de investigadores, de científicos, de ambientalistas y también de consultores de las grandes multinacionales, el advenimiento inevitable de una crisis generalizada a nivel global, por la escasez del agua y consecuentemente por el control económico de las reservas y fuentes hídricas del mundo.  Atendiendo esta visión, traigo a colación por su vigente actualidad los planteamientos expuestos por parte del CREDIT SUISSE, desde el año 2005, durante la CONFERENCIA ASIÁTICA DE INVERSIÓN, cuando sostuvo y le cito textualmente: “El agua es primordial para los que saben acerca de los productos estratégicos globales. Como en el caso del petróleo, la oferta es finita, sin embargo, la demanda está creciendo a pasos agigantados. Pero a diferencia del petróleo, con el agua, no existe otra alternativa.”  Y en concordancia con sus afirmaciones, advirtió que: “dos tercios de la población mundial es probable que vivan bajo condiciones de estrés hídrico para el año 2025.” Fecha que ya la tenemos a la vista.

Entonces, nos enfrentamos a una situación ineludible, sobre la que nuestros gobiernos, tienen la obligación de actuar inmediatamente, planteando estrategias para su protección, conservación, explotación, su control y distribución.

Con estas líneas, me sumo a las crecientes denuncias de muchos medios de comunicación que han tratado el tema, centrándose en denuncias contra empresas individuales y los mega inversores que buscan controlar el agua mediante la compra de derechos de agua y de los servicios de suministro.  Pero, paradójicamente, la historia oculta es mucho más complicada. La historia real del sector mundial del agua es un enrevesado lío que implica a empresas de inversión de Wall Street, bancos y otras empresas globales de capital privado de élite que trascienden las fronteras nacionales para asociarse entre sí, con bancos y fondos de cobertura, con empresas de tecnología y gigantes de los seguros, con fondos regionales de pensiones del sector público, y con fondos soberanos. Todos ellos se dedicados a invertir en el sector del agua, no solo para comprar los derechos de agua y tecnologías de tratamiento de agua, sino también para privatizar los servicios públicos de suministro de agua y las infraestructuras respectivas, como lamentablemente ya sucede en Colombia.

Bajo las consideraciones expuestas, solo resta transcribir en este artículo lo que quienes con honda preocupación adelantan esta clase de denuncias, cuando sostienen que:

“No olvidemos que hace centenares de miles de años, el agua fluía libremente por valles y llanuras y todos los animales podían disfrutar libremente de ella, pues no era propiedad de nadie.”  Así las cosas, el agua es y seguirá siendo indispensable para nuestra vida y es por esa razón que las multinacionales económicas que controlan el mundo, se apoderan y lo harán aún más en el futuro, para monopolizar sus esfuerzos en el control de este elemento indispensable.

Gracias al desarrollo de la civilización, a la ignorancia, inacción e indignidad de los gobiernos y de sus comunidades, el agua ahora es propiedad de unos pocos.”  Según ellos, “este es el precio que debemos pagar por no haber actuado contundentemente cuando debíamos hacerlo.” 

lideresocial@hotmail.com *Secretario Ejecutivo LIDERESOCIAL 

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