Por: Julián Martín Ruíz Frutos*
Cada que asoma una nueva elección para cuerpos colegiados, en esta ocasión Cámara de Representantes y Senado de la República, muchos y más son los candidatos que se asoman o se presentan a aspirar a los mismos, los más de los cuales, y es nuestro caso, personas improvisadas, carentes de primeras condiciones, preparación, experiencia, trayectoria, solidez intelectual, formación política y conocimiento administrativo público, lo que en manera importante desdice en inmensa medida respecto de lo que real y verdaderamente deben contener quienes quieren estar en dichos menesteres.
No tienen en cuenta que traduce la política, desde la óptica de una moderna concepción, la gestión del poder, la toma de decisiones colectivas y la administración de la cosa pública dentro de un Estado/Nación soberano, que se caracteriza por la secularización, la racionalidad (medios-fines), el pluralismo, la burocratización y la búsqueda de consenso, donde primordiales deben ser la gobernanza, referida a ese conjunto de procesos, reglas, instituciones y prácticas mediante los cuales los actores públicos, privados y de la sociedad civil interactúan para tomar y ejecutar decisiones, articular intereses y gestionar los asuntos comunes, implicando una forma de gobierno colaborativa y coordinada, enfocada en la participación, rendición de cuentas, transparencia y eficacia para el desarrollo social y económico; y, la gobernabilidad, que es la capacidad de un gobierno para gobernar eficazmente, logrando un equilibrio dinámico entre las demandas de la sociedad y la efectividad del Estado para dar respuestas legítimas y oportunas, incluyendo la aplicación de leyes, el respeto a los derechos humanos y la participación ciudadana en un marco de Estado de Derecho, en la verdad que no es solo tener poder, sino la habilidad de gestionar y legitimar ese poder para el desarrollo sostenible.
Contextos los anotados que encontramos debidamente cimentados en el doctor Jorge Agudelo Apreza, Abogado especializado en Derecho Tributario, Aduanero y Cambiario, con Maestría en Administración de Empresas con énfasis en Finanzas Corporativas, Ex Secretario de Hacienda de Santa Marta, DTCH, y a quien le debemos haber liderado el Fondo de Cuentas, al mando de cuya entidad logró la liquidación de 16 entidades que contrariaba el buen y mejor hacer gubernamental. Distinguido hombre público éste que ha sido convocado por un nutrido grupo de profesionales, líderes, dirigentes, empresarios y amigos para llegar a la Cámara de Representantes por la circunscripción electoral del departamento del Magdalena.
Sabemos al doctor Agudelo como un profesional idóneo, con gran trayectoria y experticia en los asuntos administrativos públicos, quien desde muy temprana edad se ha preocupado por entender y comprender que en política cuenta, debe, deberá y tendrá que contar siempre y por encima de todo el servicio a los demás, defender a ultranza los intereses superiores de la comunidad, velar por la mejor disposición de los sagrados recursos públicos, administrar bien y mejor, gestionar, gerenciar, adentrarse y empoderarse en todo cuanto concierne a impulsar obras de beneficio colectivo, preocuparse y ocuparse por llevar en gran medida infraestructura a las comunidades, así como de sus integrales desarrollos, progreso, productividad, bienestar, competitividad y prosperidad.
Apuntan las validas propuestas del doctor Agudelo Apresa, entre otras, avanzar en ruta a lograr para el departamento del Magdalena su recuperación en las más de sus áreas y niveles. Robustecer sus fortalezas gestionando de manera decidida y en todo sentido ante las instancias oficiales del orden nacional en beneficio de nuestra unidad territorial. Alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y lograr el bienestar general de la población; impulsar las condiciones que sepulten la inequidad que se evidencian en el departamento. Propender para que se debatan los uno y más problemas que afligen a la población magdalenense como la inseguridad alimentaria y la pobreza extrema. Fomentar y consolidar acciones colectivas por parte de diferentes actores sociales y políticos, procurando una unidad entre los diferentes sectores políticos para poder visibilizar y tratar problemáticas que son transversales a diferentes municipios, grupos etarios y de género. Generar impacto social y económico en el departamento. Fortalecer el desarrollo territorial para que, con ello, se fomente el crecimiento económico y su vez, se mejore la calidad de vida de las personas. Conseguir un florecimiento económico de la iniciativa privada que se articule con el sector público, a efecto de garantizar recursos económicos que nutren los presupuestos necesarios para la ejecución de planes, proyectos y programas desde la institucionalidad. Afrontar el desempleo. Fortalecer al sistema educativo para que se promueva una educación para la vida, en la cual se defiendan los artes y oficios como parte de la educación formal. Crear incentivos para motivar a las empresas a contratar jóvenes y promover los empleos verdes para aprovechar la biodiversidad del departamento. Atender el problema de la inseguridad partiendo de una perspectiva integral, en la que se articulen los distintos tipos de seguridad y acudir a muchas otras maneras que la garanticen más allá de la fuerza pública, como la inversión, la seguridad institucional, el acceso a vivienda y a la educación. De la misma manera trabajar contra la inequidad social, cuyos efectos se ven intensificados con la deficiencia en infraestructura y políticas públicas en general, las altas tasas de desempleo; y las pocas fuentes alternativas que existen para obtener los recursos fiscales.
*Abogado. Especializado en Derecho Laboral. Columnista

