Álvaro Beltrán Pinzón

Por: Álvaro Beltrán Pinzón*

Con una sobria parada militar, las Fuerzas Armadas de Alemania despidieron a quien ejerció el cargo de Canciller en los últimos 16 años. Durante este tiempo el país alcanzó importantes hitos de progreso y fortaleció su posición en el concierto geoestratégico global. La ceremonia se ha registrado como el homenaje a una lideresa que supo desempeñar sus funciones con acierto, decoro y dignidad, hasta ganarse el respeto de la comunidad internacional.

Las cifras dan cuenta de los positivos resultados de su agenda de gobierno y, también, en la compleja búsqueda de la consolidación política y económica del continente europeo mediante una intensa gestión diplomática. Tareas en las que tropezó con obstáculos de toda índole, desde la estrechez de las miradas nacionalistas y las dificultades de la pandemia, hasta las espinosas posturas subjetivas de recelo, odio y desinformación que, según sus palabras, deslegitiman la democracia.

Con espíritu pragmático, y en concordancia con las líneas de una política de consensos, Merkel logró restaurar la confianza en las personas y en las instituciones. En su mensaje de despedida expresó que analizar las situaciones con los ojos de los demás y poner los énfasis en la perspectiva de lo plural y lo diverso permite conseguir mejoras sociales. Queda para la historia el visible talante de esta mujer que no se solapó en maniobras de enriquecimiento particular, en vanidades o en las inapropiadas conductas que han derrumbado la imagen de tantos presidentes y reyes en este mundo.

Tal vez la deficiencia de su gestión, que ella misma reconoce, consistió en no haber actuado con suficiente rapidez en la contribución efectiva a la reducción del cambio climático. No deja de ser impactante para cualquier visitante de la próspera Alemania constatar que una gran porción de su abastecimiento energético depende del consumo de combustibles fósiles. Aspecto que posiblemente fue determinante en el triunfo del rival Partido Social Demócrata que, en unión de la denominada “coalición semáforo”, presenta la “descarbonización del país” como el principal programa de gobierno que se proponen desplegar, a partir del 8 de diciembre, bajo el liderazgo de Olaf Scholz.

*Álvaro Beltrán Pinzón.   Ingeniero de profesión, reconocido constructor, ex-rector de la Universidad Industrial de Santander y ex gobernador de Santander, entre muchos otros cargos que ha ocupado y actividades que ha ejercido en Santander y en Colombia. abpopinion@hotmail.com  

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