Luis Gilberto Ramírez Calle

Por: Luis Gilberto Ramírez Calle*

Resulta difícil e incomprensible sobremanera, entender que hayan dejado de ser los nuestros protagonistas de valía en la tarima nacional como en otros tiempos fuimos de manera importante, y cuando muchas soluciones patrias pasaban por estas latitudes, lo que nos conmina a volver por nuestros fueros y comprender a ciencia y conciencia que la memoria en su exacta dimensión debe servirnos para, además de estremecer los anclajes de la historia, hacernos restablecer aquellos laureles que fueron puestos merecidamente en las sienes de quienes mostraron grandeza y nos mostraron grandes ante los demás y ante todos.

Solvente grandeza aquella que en su momento tuvimos y reconocida fue de manera significativa por las figuras más prominentes y prestigiosas del país político y nacional; lo que obliga que retomemos tal rumbo y mover con verdad, acciones y realizaciones los soportes de nuestra historia y nación entera, con determinaciones que contribuyan a que seamos nuevamente reconocidos por nuestros aportes.

Sobra decir que necesitamos un mayor liderazgo nacional, personas que piensen y permitan que estemos notablemente presentes en los más de los escenarios de dirección del país; más, cuando se ha perdido identidad ideológica y programática en los partidos, la trashumancia hace ola, las divisiones internas abundan por doquier, la falta de disciplina es de lejos notoria, abunda la doble militancia, la traición, la maroma, el engaño, la trapisonda y el juego sucio de muchos se encuentran a la orden del día. Repugnante es el escenario en bastantes áreas. Dinero e intereses personales mueven los cimientos de la actividad política que debería ser de servicio y nobleza, por considerarse comprometida con el desarrollo de las sociedades.

Atrás han quedado épocas gloriosas de la actividad política en el departamento y del pensamiento caldense en el país donde protagonistas fuimos cuando proyectos e iniciativas, repito, pasaban por nosotros; lo que obligaba que se hablará con respeto del aporte que hacíamos con responsabilidad respecto de los cambios y transformaciones que necesitaba el país, comprometidos con principios, valores, políticas y propósitos comunes.

Tenemos que recuperar el horizonte y apurarnos en tener en las actividades todas del devenir político, profesional, educativo, industrial, cultural, social, deportivo, académico, comercial y demás otros, personas de primera condición y demostrado calado intelectual, con los que seguramente avante saldremos más pronto que después. En mora estamos y aupar lo cual debe ser tarea de honda significación en beneficio departamental, regional y nacional. 

* General (r) PONAL. Administrador. Consultor Asesor en Seguridad, Inteligencia y Defensa Nacional. Abogado. Especializado en Derecho Administrativo.

Por editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *