Por Rafael Gómez Martínez.
La propiedad de la tierra es el origen de todos nuestros males, profesor Álvaro Gallón.
La gran paradoja del comunismo castrista cubano consiste en que después de casi un siglo de revolución su lema: patria, socialismo o muerte se cumple a cabalidad. Es que el comunismo, socialismo en sus diferentes formas de lucha, es así porque sea quien sea quitando el nombre de Fidel, Hugo, Paco, Luis, Gustavo, el único objetivo de la revolución es empobrecer a la población con el fin de subordinarla al Estado de tal forma que este mecanismo revolucionario siempre opera de la misma manera, a la perfección.
El profesor venezolano Manuel Gaitán la tenía clara. Gaitán sostenía que el sueño de toda revolución es el tema de la tierra, porque por medio de la generación permanente del conflicto es que se consumen todos los principios revolucionarios de las diferentes formas de lucha.
Independiente de quien sea, este mecanismo cumple porque llega un momento donde con tal de salir de esa situación las masas populares votan por un personaje que les vende las ilusiones de poseer la tierra a cualquier coste.
Posteriormente, ese gobernante pide poderes populares constitucionales con el argumento que no le alcanzará el tiempo para producir los cambios en la propiedad de la tierra que se requieren generando un enfrentamiento constante entre los tres poderes para dividir a la población.
Una vez dividido se radicaliza, aún más.
¿No, les parece similar al Petro caos?
Sin embargo; para el caso del desgobierno amoral, déspota y corrupto del Petro caos y su banda de caníbales que actúan al acecho por el presupuesto nacional algo salió mal pero sí está cumpliendo con los objetivos del caos a cabalidad para dejar a Colombia totalmente destruida y sin margen de error o de acción para el próximo gobierno cualquiera que sea.
Su última zancadilla económica muisca consistió en el desorbitado incremento de los impuestos prediales tanto urbano, como rural, a través del IGAC, así como el incremento del registro mercantil.
Para una mayor comprensión sobre el complejo caso hacendista se recomienda la columna de Aurelio Suárez en Revista Semana: Catastro multipropósito, siendo el catastro multipropósito una expropiación indirecta, uno de los tantos mecanismos de las diferentes formas de lucha para empobrecer a la población.
Catastro multipropósito que fue presentado, por lo demás, al congreso de la república por el minhacienda Ávila y que fuera aprobado por todos los partidos políticos en anterior legislatura.
La respuesta del campesinado en Santander no se hizo esperar manifestando que el IGAC creo un problema gravísimo. Entre ustedes y el presidente de la república nos están haciendo un daño tremendo. Al punto de dejarnos arruinados en este momento. ¿Porque nos hicieron este daño? Por hambre de plata o fue por querernos quitar las tierras, dijo un campesino.
¡Eureka!, dijo la gallinita que ponía sus huevitos.
Como consecuencia del conflicto de las tierras el señor del Petro caos produjo una delirante declaración camuflado en sus gafas oscuras, ¿por cuenta de su consumo recreativo?, mencionando que los alcaldes que se opongan al decreto de las tierras serán sancionados y encarcelados por los comandantes de policía local.
El conflicto de tierras está creado, ante lo cual un desconocido ex presidente Uribe sale a decir que en un futuro gobierno de Paloma Valencia se entregarán tierras a los campesinos.
Mientras tanto, Petro en medio de su delirio amenaza a la Iglesia Católica, ante el silencio cómplice de la Iglesia Católica.
¡Exprópiese! decía Chávez….
Puntilla: Totalmente, desconocido el ex presidente Uribe y la misma Paloma Valencia. Colombia se merece su suerte…

