Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez*
Hemos tenido a lo largo de nuestra historia más fracasos que triunfos, lo que es innegable a la luz de la realidad sin eufemismos, pero en todo caso hemos estado signados como territorio por innumerables acontecimientos, entre ellos ser para el mundo occidental de las primeras ciudades fundada en territorio americano, lo que nos referenciará por siempre ante el mundo, como igual lo estamos por la exuberante naturaleza que nos arropa, poseer el macizo más alto en litoral alguno planetariamente hablando y varias de las bahías más bellas del mundo. Es Santa Marta la ciudad a la que nos debemos y tenemos como obligación imperativa e inaplazable, surgirla de su marasmo, reponerla para la posteridad, revivirla, revitalizarla, impulsarla, proyectarla, robustecerla, visionarla, a efecto de potenciarla por encima de todo atisbo de aletargamiento, depreciación, deterioro y menoscabo que el retraso genera.
Tenemos como Distrito que poner la mente en el porvenir, asomarnos a los más amplios horizontes, resolver los uno y más problemas que nos acaecen, ser definitivamente decisivos en y para todos los momentos, apoyar a nuestro Alcalde, ayudarlo a que transforme la ciudad en una urbe nueva, pujante, cualificada para que su existencia valga la pena. Equitativa, moderna, segura, impulsada, educada, estructurada, contenida, configurada y comprendida con obras de impacto e identidad propia. Que su administración, pensada y fundamentada históricamente, sea el inicio del grande y ambicioso proyecto que merecemos como ciudad primera, en lo que importará la mancomunidad de las voluntades todas y mejores, las más altas y nobles ambiciones, disposiciones, decisiones, esfuerzos, intrepideces, empujes, arrojos y las audacias mayores que necesarias fueren.
Respecto de construir y hacer deseable nuestro provenir soportados en sostenibilidad, equidad y calidad de vida poblacional, necesitamos de una sólida planificación urbana inteligente, energéticamente eficiente, moderna red de acueducto y alcantarillado, movilidad sostenible, acceso a servicios básicos, creación de espacios verdes, justicia social y respeto por el medio ambiente, lo que traduce, además de lo referido, de la participación ciudadana, inteligente infraestructura, economía circular e inclusión social, todo lo cual implementado con políticas que garanticen el acceso equitativo a servicios y oportunidades para todos los habitantes, reduciendo la desigualdad y adoptando un enfoque holístico que combine sostenibilidad, equidad y participación ciudadana en vía a consolidarnos próspera, resiliente y habitablemente.
Amén de lo cual, en la verdad que son las ciudades organismos vivos, querámoslo o no y so pena de quedarnos rezagados por siempre a la vera del camino, importa y conviene desde ya impulsar conectividad, digitalización, ciberseguridad, innovación, creación de empleos, fuentes mayores de trabajo, reactivación y crecimiento económico y social, mejoramiento definitivo de la calidad de vida de todos sus pobladores, aumentar la mayor cantidad de tiempo disponible que fuere necesario, aminorar los altos índices de inseguridad pública, violencia y criminalidad, acercarnos a la tecnología como herramienta en el sentir que sí la gente no evoluciona o hace su trabajo con eficiencia, no vamos a tener nunca una ciudad inteligente, a lo que adicionarse debe hacer un gran trabajo en ruta a proveerse de más recursos y experiencia técnica que ayudan a abaratar los costos para operar la ciudad. Mejorar en gran medida nuestra ciudad va a requerir entenderla en términos de infraestructura, aprender de las prácticas exitosas, acudir a expertos en procesos de planificación, lo mismo que a los desarrollos tecnológicos, siempre mucho más veloces que la capacidad de las organizaciones.
Tenemos y se impone hacernos una ciudad inteligente, replicable, escalable y sostenible. Trabajar y colaborar con otras y con empresas nacional e internacionalmente, en lo que cobra preeminencia las ciudades hermanas para identificar marcos y estándares para poder beneficiarnos del mismo desarrollo.
*Abogado. Especializado en Gestión Pública. Derecho Administrativo y Contractual. Magíster en Derecho Público. Columnista. saulherrera.h@gmail.com
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