Por: José Manuel Herrera Brito
Tenemos un orden público «manga por hombro», decir ciudadano generalizado y expresión corriente con el que se refiere a lo desordenado, abandonado, descuidado, donde todo anda sin regla, concierto ni proporción. Es orden público, aquella situación de normal funcionamiento de las instituciones públicas y privadas, en la que las personas ejercen pacíficamente sus derechos y libertades. Situación de normal funcionamiento de las instituciones públicas y privadas en la medida que las autoridades ejercen sus atribuciones. Conjunto de condiciones fundamentales de vida social instituidas en una comunidad jurídica, que por afectar centralmente a la organización de ésta, no pueden ser alteradas por la voluntad de los individuos ni por la aplicación de normas extranjeras, significando un conjunto de condiciones de seguridad, tranquilidad y salubridad que permiten la prosperidad general y el goce de los derechos humanos. Legalmente, es el que establece las medidas y facultades procedentes, de acuerdo con el estado de prevención, alarma, calamidad pública, sitio y guerra.
Son elementos del orden público: seguridad, tranquilidad y salubridad, a los que se les puede sumar moralidad, ecología y ornato público, condiciones necesarias para la vida en comunidad y el consenso de la doctrina, ya que es ese conjunto de principios informadores del orden social que constituyen un límite a la libertad de pactos; lo mismo que ese conjunto de condiciones de seguridad, tranquilidad y salubridad, cuya gestión por parte del Estado implica regularmente la limitación de derechos, a través de normas de policía que provienen, o deben provenir, del legislador. Generalmente, es una situación que permite el pacífico ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones, asegurando la pacífica convivencia. Importa en este punto señalar la diferencia entre orden público y orden interno, que es la suma de instituciones dentro de un Estado, cuyo titular es el Presidente de la República. Alterar el orden público es un delito penal que ocurre cuando una persona participa en algún tipo de conducta escandalosa.
Es un concepto jurídico abierto que contiene cuatro instituciones jurídicas distintas: contractual, regulatorio, externalidades; y, escudo protector de las instituciones jurídicas locales fundamentales. En nuestro Estado Social de Derecho, es un valor subordinado al respeto a la dignidad humana, por lo cual el fin último de la Policía, en sus diversas formas y aspectos, es la protección de los derechos humanos, que constituyen el fundamento y el límite del poder de policía. Las leyes de orden público interno, son las leyes ubicadas fuera de la autonomía de la voluntad y se inspiran en la necesidad que tiene el Estado de proteger a los nacionales o domiciliados que forman su sociedad civil, en virtud de consideraciones del todo inaplicables a extranjeros o residentes.
Como vemos, poco de orden público y más bien mucho desorden público el que estamos viviendo, que es una permanente alteración del orden y la paz pública que se produce cuando un grupo de personas actúa en contra de las normas administrativas de orden público. Se produce en espacios públicos. Está caracterizado por la agitación de personas generalmente violentas. Se produce igualmente mediante la violencia o intimidación sobre las personas, las cosas u obstaculizando las vías públicas. Está regulado y penalizado con pena de prisión en el Código Penal. Se pueden aplicar circunstancias agravantes, como portar armas de fuego o instrumentos peligrosos. Se castiga por separado de otros delitos como lesiones, amenazas, coacciones o daños. Ejemplos de desórdenes públicos son los actos de violencia física contra personas, la propiedad privada o el mobiliario urbano. Obstrucción de las vías públicas. Actos de pillaje. Impedir la correspondencia telegráfica. Oponerse con fuerza o violencia al restablecimiento de una línea telegráfica. Es en definitiva la actuación en grupo que provoca grave alteración de las condiciones de normalidad de la vida colectiva en los espacios públicos, violando las reglas administrativas de orden y turbando la paz de la ciudadanía, mucho de lo cual, lamentablemente nos viene sucediendo a diario en nuestro espectro patrio y no vemos en el horizonte las medidas pertinentes y de suyo correspondientes que apunten a su control. saramara7@gmail.com
![]()

