Por; Hernando Pacific Gnecco*
Recientemente salieron publicados los resultados de la Pruebas Pisa 2026 y, créanme, asustan. Hay una caída mundial generalizada en materias tan sensibles como matemáticas, ciencias y comprensión lectora; son los resultados más bajos desde el año 2000, cuando se inició esta medición en los países de la OCDE. Mientras tanto, las naciones que más crecimiento y desarrollo demuestran son las potencias asiáticas (China, Japón o Singapur) son precisamente las que encabezan esta clasificación; buena parte de Occidente y América Latina muestran retroceso continuado.
Francia experimenta un descenso significativo en matemáticas y comprensión lectora. Desde hace algún tiempo, Islandia y Finlandia mantienen una caída sostenida en sus promedios; España está por debajo de la media europea. Por estas latitudes, Estados Unidos muestra una caída de 14 puntos en lectura; la diferencia entre los sectores pudientes y los menos favorecidos exhibe una creciente brecha de desigualdad. En América Latina las cosas pintan peor; en matemáticas, la crisis es regional. México y Argentina se deterioran de manera inequívoca: el país centroamericano registró su peor nivel en matemáticas desde 2006. Colombia se raja en lectura y matemáticas; Brasil y Costa Rica permanecen en la parte baja de la tabla. El panorama global es crítico entre los países más desarrollados del mundo.
Los expertos coinciden en que se trata de un asunto multifactorial; el uso masivo de celulares y redes sociales en las escuelas causa una dispersión calculada en 3 horas diarias. Los formatos como los videos cortos conducen a la inmediatez; los periodos de concentración se acortan y se reduce el esfuerzo mental complejo. El uso de la IA sin orientación ni control a los alumnos por padres y docentes ha agravado este problema; encima, se ha observado menos implicación de los padres en el apoyo y seguimiento del aprendizaje en casa. Adicionalmente, se aprecia una carencia de profesores altamente cualificados, posiblemente por malas condicionales laborales y salariales, amén de escasos estímulos; las excepciones son pocas.
Las consecuencias potenciales asombran; en nuestro país, como en todos los que sufren esta tragedia, la pérdida de habilidades cognitivas destruye el capital intelectual, a lo que se suma la fuga de cerebros en busca de ingresos acordes con sus habilidades y formación académica, evitando también la marginación laboral. En América Latina, la brecha educacional entre los sectores vulnerables y los más favorecidos sigue aumentando; cerca de un 80% de los estudiantes más pobres no alcanzan los niveles mínimos en matemáticas. Como los sistemas públicos tienen un menor rendimiento, correspondería ocupar más tiempo y esfuerzos para compensar la diferencia; esa situación retrasa la entrada del estudiante a la educación superior y al mercado laboral. Todo esto impacta los sistemas pensionales y tributarios. Agreguemos componentes como la deserción escolar o la violencia intrafamiliar.
¿Cómo revertir esa tendencia? La ONU y la OCDE proponen un rediseño profundo y urgente de las políticas educativas; el enfoque formativo debe ser integral y holístico. Por ejemplo, control o incluso prohibición de los celulares en clase; planes de estudio que motiven la participación grupal y activa, el desarrollo del pensamiento crítico y la resolución de problemas reales, apartando la memorización mecánica. Hay que mejorar la situación de los docentes mejorando los presupuestos para retribuirlos debidamente, capacitarlos permanentemente y, claro, contratar más profesores mejor formados. Desde luego, la interacción entre la escuela uy el hogar es fundamental; las escuelas de padres son primordiales.
Es importante enfatizar en temas como la filosofía, ética, constitución política, comprensión de lectura, autoaprendizaje, deportes, y educación artística y cultural; hay que regresar a las bibliotecas y buscar información en libros físicos. Los presupuestos en la educación pública deben seguir subiendo, especialmente en infraestructura y profesorado, buscando también reducir la deserción escolar. Nunca es tarde.
Apostilla: No alcancé a listarlo en las pasadas columnas; el libro “Sabores de resistencia” de Rey Guerrero se consagró ganador del Gourmand World Cookbook Award 2025 en la categoría de mejor libro de literatura y cultura gastronómica afroamericana.
*Médico Cirujano. Especializado en Anestesiología y Reanimación. Docente Universitario. Conferencista. Columnista. hernando_pacific@hotmail.com

