Rafael Robles Solano

Por: Rafael Robles Solano*

Recogiendo el último escándalo noticioso de actualidad, con el que enuncio el presente artículo, ahora referido a “los papeles de pandora,” temática que resurge nuevamente de cara al escarnio público, porque hace 5 años, originaron un escándalo que data de abril de 2016, tras la filtración de sociedades anónimas creadas por Mossack & Fonseca, para el ocultamiento en el exterior, de fortunas obtenidas de forma irregular e ilícitas y propiciar la evasión fiscal de políticos y otras ilustres figuras públicas de diferentes países, como de Colombia, ocultando así sus inversiones y patrimonios en paraísos fiscales, con lo que se permiten evadir sus impuestos.

Resultando estos implicados en nexos con los antes llamados: “Papeles de Panamá,” cuyas denuncias lamentablemente se difuminaron y sucumbieron en los medios de comunicación, ante el velado manejo dispuesto por las influencias y poderes de los personajes y dirigentes de la vida pública y privada nacional, de nuevo comprometidos con dichos vínculos.

Estos documentos investigados, obtenidos y compartidos por el INTERNATIONAL CONSORTIUM OF INVESTIGATIVE JOURNALISTS (ICIJ), en unión de CONNECTAS y el diario EL ESPECTADOR, revelan empresas o transacciones offshore, siguen vigentes en Colombia, aunque no son un delito en sí mismos. 

El problema es que el dinero no tenga un origen lícito o que no se declare ante la DIAN. Porque ante las reservas tributarias, es complicado acceder al registro de contribuyentes de Colombia para contrastar estas informaciones. Sin embargo, tras juiciosos seguimientos investigativos, se lograron evidencias que inicialmente vinculan a más de 580 personas naturales y jurídicas, comprometidas en esta clase de prácticas. (Fuente: documentos obtenidos en el 2016, por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y en el 2021, por los antes citados).

La evidencia indica que estas prácticas se siguen promoviendo, lo que conduce a pensar y concluir que los más privilegiados, se empeñan dolosamente en evadir del fisco colombiano sus patrimonios e inversiones, produciendo con ello un irreparable perjuicio a las arcas financieras del país, siendo, además, indolentes e irresponsables con la enorme crisis económica que vive Colombia y que obliga al gobierno a imponer severas reformas tributarias para que los menos pudientes, resulten asumiendo fiscalmente las cargas impositivas que aquellos eluden.

Retomo pasajes del artículo de mi autoría, titulado: “LA ACIAGA PODREDUMBRE DE LA CORRUPCIÓN. En donde sostenía que: “La corrupción está tan extendida, qué en muchos círculos sociales el ejercicio de las palancas, ahora corresponde a una actividad normal, como se aprecia en las altas instancias gubernamentales, empresariales, financieras o políticas, con la figura de los lobistas, que corresponde a aquellas personas encargadas de adelantar los contactos y gestiones preliminares, para plantear propuestas, negocios, inversiones, en fin, desplegar las actuaciones necesarias para concretar y materializar cualquier proyecto, lo cual de por sí, no es ilícito.”  Lo que, si bien es cierto, es que ello no implica que ellos estén actuando ética y honestamente.

Veamos, se calcula que el capital refugiado en esos paraísos fiscales, fácilmente supera los MIL BILLONES DE DÓLARES, de los que se puede inferir que al menos, la mitad, se origina en dineros de origen dudoso, que corresponde a lavado de activos, para ocultar los grandes negociados y desfalcos efectuados en la contratación pública, como acaba de acontecer con los dineros entregados a Centros Poblados, por el frustrado contrato del MINTIC, cuyos dineros terminaron en cuentas localizadas en paraísos fiscales como Delaware, Dubái, Islas Vírgenes, Chipre, Bahamas, etc.         

Reiterando finalmente el propósito fundamental de ésta tribuna, en aquella oportunidad pretendía llamar la atención respecto a la nefasta y aciaga corrupción que campea por todos los ámbitos de la patria, para que sirva de espacio de reflexión ante la sociedad civil, porque la indiferencia ciudadana, propicia que sigan llegando a dirigir el país, personas inescrupulosas capaces de reincidir como acontece, en actividades de falsedad ideológica en documentos privados, con la complicidad de los representantes legales, revisores fiscales y contadores de las empresas, cuyos objetivos consisten en transferir recursos de manera irregular fuera de sus países, por lo que falsifican sus contabilidades.

De ahí que el actual director de la DIAN, no tenga excusas para sustraerse impune y vulgarmente de sus contradictorias explicaciones sobre su rol y vínculos con los “Papeles de Pandora,” y por dignidad, debe renunciar de inmediato.   

*Secretario Ejecutivo LIDERESOCIAL. lideresocial@hotmail.com.co

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