Por: Maria Alejandra Puertas Gomezjurado.

Un paro no es el estado ideal para ningún país; los bloqueos no benefician a nadie.

El paro inició por la reforma tributaria, la cual ya fue retirada y llevó a Carrasquilla a su renuncia, pero ¿por qué no terminó el paro? Porque la gente está inconforme, no solo por la reforma, son las mil y un decisiones que toma el gobierno, porque cada día es una noticia diferente; las personas se han sentido mal tratadas, ni siquiera ha habido un buen manejo de la pandemia, el pliego de peticiones lo pasaron en junio del año pasado, el cual ha sido completamente ignorado por el gobierno; claro, algunos dicen que: piden como la carta al niño Dios, piden esta vida y la otra, pero si el presidente fuera un poco más sensato se sentaría a negociar, sabría hasta dónde puede llegar y hasta dónde no, pero no hay nada de nada, nombró un equipo negociador, está delegando la situación más delicada que vivimos porque no solo es el paro, es el paro en medio de una pandemia que afecta al mundo entero, una pandemia que es grave y delicada para todos, pero él ha preferido ignorar la situación actual y ¿cuál es su estrategia?

Primero, no escuchar a su pueblo

Segundo, el abuso de la fuerza pública y vender una crisis de orden público cuando la crisis real es social y económica

Tercero, sentarse a hablar con los gremios para pedir su apoyo con el argumento de que la marcha les está quitando su derecho al trabajo; creando nuevamente división entre los colombianos, creando bandos y generando odios, poniéndose día a día a calcular las pérdidas económicas de cada sector y de cada gremio para encender más la llama.

Por supuesto que la crisis económica del país es total, el año pasado inició debido a la cuarentena, ese año Colombia tenia 2.540.953 mipymes, que representaban el 90% de las empresas del país, aportaban el 30% del PIB y representaban un poco más del 65% de la fuerza laboral nacional. Durante la pandemia, hasta abril de este año, el 20% de esas empresas cerró porque no aguantaron la crisis; solo en las ciudades de Bucaramanga y Medellín el número creció, así lo indicó el Dane, entidad que define un micronegocio como “una unidad económica que tiene como máximo nueve personas que la conforman y que desarrolla una actividad productiva de bienes o servicios”.

Y cuando la economía empieza a despegar llega el paro, osea que aparte de una crisis económica generada por la pandemia Colombia es el único país que tiene un gobierno que se da el gusto de permitir otra crisis generada por el paro.

Son los empresarios los primeros afectados, son los que pagan impuestos, nóminas, salud de sus empleados, etc. La tasa de desempleo para el año pasado fue del 15,9%, 5,4 puntos porcentuales más frente al 10,5% del 2019, a marzo de este año la tasa es del 14,2%.

Hoy decimos que estamos de parte de los campesinos, pero aquí entra esa doble moral, nos preocupamos porque por los bloqueos no pueden pasar sus productos pero parece que no nos hemos enterado de su situación real; desde antes del paro no cuentan con buenas vías para sacar sus cosechas, se tienen que mover por trochas, el TLC los afecta directamente, ¿ellos que garantías tienen? trabajan a perdida, los intermediarios les compran a muy bajo precio sus productos y si les compramos directamente somos tan descarados que les pedimos ñapa y hasta rebaja, pero cuando compramos en los supermercados pagamos lo que nos cobran.

La crisis es total; adicionalmente, la imagen de Colombia en el exterior es cada vez peor y la confianza que puedan tener empresas extranjeras para invertir en Colombia cada día es menor y sobre todo las que hoy se quieren ir; las empresas que han abandonado nuestro país obligan a Colombia a tener  que importar esos productos que antes se producian aquí y afecta tambien la generación de empleo de mano de obra calificada de tenian contratada.

Hoy, los que marchan no solo son estudiantes, jóvenes que cada vez son más analíticos, que cada vez se dejan engañar menos; el 91% de los jóvenes desconfía de este gobierno y es que acaso no son ellos el futuro de nuestro país? la mayoría de los que marchan son colombianos inconformes, personas normales como usted y como yo, personas que hemos trabajado por nuestro bienestar y por el del país.

Claro qué hay quienes aprovechan la coyuntura, claro qué hay personas que pescan en río revuelto, pero las marchas son multitudinarias a lo largo y ancho de nuestro país y en el exterior, son colombianos con conciencia de lo que está pasando y del país que quieren.

Pensar que todos son tan ignorantes o brutos como para creer que a todos los manejan, no es así, las personas tienen criterio propio, todos queremos a nuestro país y por eso no queremos más divisiones y falta de oportunidades, queremos un país justo donde se pueda vivir bien y con la garantía de las condiciones mínimas.

La corrupción se lleva siempre la mejor parte, más del 70% de los colombianos apoyan el paro, no la violencia, no el vandalismo, en ningún nivel. El derecho al trabajo lo tenemos todos, no solo las pymes, sino todos: los que no tienen empresa, los que se quedaron sin trabajo antes y durante la pandemia, los comerciantes, los independientes, los informales; entonces, ¿por qué mi crisis es más importante que la de los otros? ¿Por qué empezar a generar esas divisiones?, ¿por qué caer en el juego de la discriminación y el odio? El paro no es el ideal, ¿pero si no le dejan más alternativas al pueblo?, la reforma solo fue el florero de Llorente del año 2021.

Viendo la entrevista al presidente Duque que hizo Caracol, es increíble el descaro con el que le miente al país, parece que no se ha enterado que si más del 70% de las personas está en las calles, es en las calles donde se vive la realidad, cada vez somos más los que preferimos enterarnos de la verdad por medios alternativos y en mi caso de personas que viven la realidad y me comparten sus propias existencias no solo en mi ciudad si no en diferentes ciudades del país, no se ha enterado que cada vez son menos a quieren puede engañar y manipular.

La única salida a esta crisis es el diálogo, no es la fuerza, no es salir a acabar con las marchas a punta de bala, tanques de guerra y de acabar con los bloqueos a la fuerza, buscando que haya más muertos, más desaparecidos.

Mi posición es la de ser colombiana entendiendo que el presidente y demás servidores públicos no son seres intocables a quienes hay que rendir pleitesía, si no que deben pensar en el bienestar de todos.

Cada uno de nosotros sabrá cómo le aporta al país y si se hace desde la honestidad y desde la legalidad todo es bienvenido, pero no solo desde un lugar de comodidad si no desde un lugar de empatía por el otro y su realidad, empatía por todos aquellos a quienes ni conocemos pero que tienen necesidades y no han tenido las mismas oportunidades que otros sí hemos podido tener.

“Colombia es de todos los colombianos”, y si queremos construir país lo debemos construir con objetividad, sin parcializarnos a apoyar a políticos corruptos que nos roban día a día el dinero de los impuestos y cada vez dan menos garantías a los colombianos, porque todos somos colombianos y es la única bandera que debemos sostener en nuestras manos.

Solo deseo que los colombianos vean la realidad de lo que está pasando; hoy el presidente le declara la guerra a Colombia, la guerra de Duque es contra los civiles, con el apoyo de varios colombianos, solo espero que algún día despierten, que desarmen sus corazones, limpien su mente y vean que todos somos colombianos; no es justo lo que está pasando, pero parece que es el único camino para despertar, ¿cuántas muertes más nos tendrá que costar?

Mucha luz, conciencia y entendimiento para los corazones de quienes se niegan a ver.

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