Por: José Guillermo Claros Penna*
Tenemos que repensar desde ya el departamento de Caquetá que queremos para el mañana. Soñarlo y contribuir a hacerlo para un futuro diferente. Garantizar en él seguridad, alimentaria. Productividad. Buenas carreteras y caminos vecinales. Hacer igualmente que garantizada sea una nueva reingeniería del Caquetá. Resolverle al departamento y por ende a todos sus habitantes los grandes problemas existentes que acusando estamos. Entender que debemos tener el músculo para dirigir el departamento o conformarnos con sabernos que solo servimos para segundones, cuando lo requeridos en manera importante y urgente es que podamos señalar los derroteros de un nuevo y mejor Caquetá, lo que debe sernos consiga permanente y diaria tarea.
Los caqueteños debemos y tenemos como obligación sentida apuntarle y apostarle a la excelencia. Al éxito. Pensar en grande. Tener grandeza. Procurar ser excepcionales. Proyectarnos a nivel nacional e internacional. Impulsarnos. Potenciarnos. Propender por que se piense y planifique mejor. Confrontar ideas. Exponer iniciativas y proponer en grande. Conocer a fondo nuestra realidad y necesidades. Poner sobre el tapete ideas novedosas que impacten y conecten a los ciudadanos. Innovar. Identificar entre los que puedan ser nuestros principales y más importantes ejes que nos conduzcan a los puertos seguros del desarrollo social y humano, el crecimiento económico, el progreso y el bienestar integral.
Hora es ya de conocer más a profundidad nuestra historia y problemáticas. Luchar por las reivindicaciones mejores. Construir sobre lo construido. Cambiar lo fallido malo y peor que nos haya acontecido. Acercarnos. Entendernos. Concertar. Buscar acuerdos. Modernizarnos para bien. Juntar sectores por diferentes que sean de nuestra sociedad y hasta antagónicos en busca de soluciones para el departamento. Escuchar ponencias, discursos, exposiciones, polémicas ideológicas y políticas, dentro de un marco de respeto mutuo y de derecho al disenso, apuntando a mejorar siempre.
Reconocernos y reconocer que es posible llegar a grandes acuerdos entre los caqueteños y señalar el derrotero a seguir en lo departamental, regional y nacional. nacional. Entender que es posible concertar e idealizar entre todos las bases políticas, económicas y sociales que nos lleve a posiciones de vanguardia. Que es posible soñar con un departamento incluyente y exitoso, in departamento digno del S XXI que viviendo estamos y que podamos apuntar con certeza a sustituir los fracasos por victorias duraderas. Que sea nuestro querer avanzar el punto de partida a través de un manifiesto reivindicatorio hacia el éxito.
Como pueblo noble e hidalgo debemos darnos la oportunidad de exigir superiores reivindicaciones. Reencausar nuestra historia, Adentramos en las aguas y caminos todos de un mejor porvenir. Entender que tenemos una deuda que saldar con nuestros antepasados quienes soñaron siempre la esperanza de un futuro mejor y el cual no llegará si no afrontamos hoy como debe y tiene que ser nuestra propia realidad. Nuestra verdad verdadera. No podemos bajo ningún punto de vista dejar a nuestros hijos la amargura de más fracasos y desencantos. No podemos ignorar la realidad de un departamento para todos. De un departamento que quiso ser y que nunca fue. No se trata ni basta con lamentar los hechos de nuestra historia, servir solo para cantar los himnos de gloria a nuestros antecesores, ni ufanarnos de la exuberancia de nuestra tierra. Es progresar de verdad lo que realmente necesitamos.
No y mil y más veces no. Tenemos que repensar nuestro departamento. Uno nuevo y mejor. Dotado con superiores bases económicas, políticas, sociales, culturales y ambientales en busca del excelso sueño de un Caquetá mejor y superior, al que todos debemos merecer y al que todos tenemos derecho.
*Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Master en Derecho Público. Candidato a Doctor en Derecho. Columnista

