Por: José Manuel Herrera Villa*

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Conocemos la cultura organizacional, como el conjunto de percepciones, sentimientos, actitudes, hábitos, creencias, valores, tradiciones y formas de interacción dentro y entre los grupos existentes en todas las organizaciones. Facilita la implantación de la estrategia si existe una fuerte coherencia entre ambas o, por el contrario, impedir o retrasar su puesta en práctica. Si aceptamos la premisa de que la estrategia organizacional, además de conducir a la entidad hacia la realización de determinados objetivos económicos y servirle de guía en su constante búsqueda para mejorar su funcionamiento, podemos colegir, por tanto, que la cultura puede influir, y de hecho influye, sobre los resultados de la actividad de la organización.

En este itinerario, son elementos fundamentales de la cultura organizativa: El conjunto de valores y creencias esenciales (Los valores son afirmaciones acerca de lo que está bien o mal de una organización y la creencia es la percepción de las personas entre una acción y sus consecuencias); la cultura compartida (Valoresy creencias sostenidos por una mayoría de los miembros de la organización); la imagen integrada (Configuración de la identidad de la empresa que permite a sus miembros identificarse con ella); fenómeno persistente (Evolución constantemente); y características diferenciadoras, entre otras: Iniciativa individual, tolerancia del riesgo, control,  identidad e integración, sistema de incentivos, tolerancia del conflicto; y, modelo de comunicación.

Para un mejor funcionamiento de toda organización, fundamental un fuerte liderazgo que en ella se ejerza, el cual requiere de una persona que guíe hacia una meta común, mostrando el camino y creando un ambiente en el cual los otros miembros del equipo se sientan activamente involucrados en todo el proceso. Un líder no es el jefe del equipo, sino la persona que está comprometida a llevar adelante la misión del Proyecto, mismo que debe estar rodeado de una serie de cualidades, tales como: Ser un buen escucha, concentrado, organizado, disponible, incluyente, decisivo, seguro.

Toda buena cultura organizacional influye positivamente en los equipos de trabajo. Pertenecer a un equipo de trabajo, implica acceder a ciertos privilegios que tienen que ver con la cultura que tiene diseñada la empresa para sí y sus empleados, lo que influirá en las conductas que, inconscientemente los miembros irán incorporando a través de las tareas encomendadas y de las exigencias. Incide también cuales son los intereses en común, los resultados que esperan alcanzar y las relaciones que se establezcan entre ellos.

La cultura organizativa entraña sentimiento de pertenencia, las relaciones entre los miembros, emociones, comportamientos, espontaneidad, postura que es el líder el que debe establecer cuál es el equilibrio que necesita el equipo para que funcione en contexto de equidad emocional y respecto de los cambios a hacer, debiendo éste observar como toman estos cambios, punto relevante, porque se relaciona con el empuje que desean alcanzar en la consecución de las metas, que cuando se establecen se determina en qué plazo se van a concretar. Cada uno de estos puntos hace a la concreción de una cultura de desarrollo que influye tanto a nivel profesional como emocional del equipo de trabajo, siendo por tanto el líder quien debe estar atento a cada uno, para que el equipo tenga el equilibrio que necesita para materializar los propósitos acordados.

*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral

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3 comentarios en «De la cultura organizacional»

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