Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

Es la democracia una aspiración, un ideal, una manera de tomar decisiones entre los miembros de una comunidad y, a su través, regular la convivencia. Es forma de vida, régimen o sistema político, conjunto de valores. A pesar de su importancia, es percibida lejana, abstracta, inalcanzable, algo que no se entiende muy bien. Otros que es palabra mala. Algunos no la quieren porque lo que de ella conocen no los satisface; y otros porque no les gusta compartir el poder ni que todos participen en la solución de los problemas colectivos. Es práctica o actividad colectiva que regula los conflictos entre los miembros de una comunidad y hace que las decisiones que resultan de la misma sean obligatorias para sus integrantes.

Vivir en una democracia supone pensar que cada uno de los miembros de una comunidad con derecho a serlo; es decir, sus ciudadanos, que son quienes toman las decisiones, ejercen el poder y se benefician del resultado de esas decisiones. También significa que se reconoce la dignidad del ser humano, los derechos de las personas, se promueve el tomar decisiones respetando las diferencias, la pluralidad y la diversidad, impulsando el respeto a la ley y a las libertades de cada uno. De ese modo, la democracia es, al mismo tiempo, un ideal, un régimen político y un conjunto de valores, actitudes y creencias. 

Debería ser la democracia el grande sistema político, y no algo raquítico, enfermizo y decepcionante. Estar soportada en la supremacía de la ley, en la expresión de la voluntad soberana del pueblo, en el saber que los derechos fundamentales de la persona son inviolables y vinculan a todos los órganos del Estado. Es verla en la consideración de Churchill, como “la peor forma de gobierno, exceptuando todas las demás”. Un todo crucial y determinante para asegurar el libre flujo de la información, la participación en la toma de decisiones y en la rendición de cuentas.

Es claro que no existe una definición precisa y universal de la democracia. No consiste en un conjunto individual y único de instituciones que sean universalmente aplicables; pues la forma específica que adquiere en un país está determinada en gran medida por las circunstancias políticas, sociales y económicas prevalecientes, así como por factores históricos, tradicionales y culturales.

Hoy, existe para otorgarle a la gente una forma de vivir en comunidad de manera que resulte beneficiosa para todos. Es un concepto que argumentalmente se basa en la confusión entre los principios de la democracia y sus manifestaciones institucionales. Sus principios incluyen una amplia participación, el consentimiento de los gobernados y la responsabilidad o rendición de cuentas públicas por parte de quienes detentan el poder. Consiste en hacer, en la necesidad que los ciudadanos sean proactivos, saber los ciudadanos que una democracia perfecta es imposible de lograr, de ahí que importe, con base en la experiencia y en una reflexión de los requerimientos mínimos, que los ciudadanos identifiquen las amenazas que ellos perciben para la democracia, pensar en los desafíos que presentan esas amenazas, y en la forma en que ellos pueden manejarlos a nivel de la comunidad, siendo importante que los ciudadanos tengan la oportunidad de reflexionar sobre sus tareas personales como agentes de cambio con el objetivo de mejorar continuamente el sistema democrático. rubenceballos56@gmail.com *Jurista

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