Saúl Alfonso Herrera Vengoechea- Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato, Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

Por: Saúl Alfonso Herrera Vengoechea*

Deberíamos mirar con objetividad la sociedad en la que nos ha tocado vivir, sumarle a lo cual pensamiento crítico y actuar para todos los efectos que positivos sean, con sentido de pertenencia. Entender que ser joven es sinónimo de cambio, transformación, progreso, porvenir, enfrentar los retos, crear y recrear espacios para el desarrollo pleno y el mañana, convertir problemas en oportunidades, en soluciones y ser motor impulsor de un nuevo como positivo orden social.

Visiones, opciones, entrega, responsabilidades, compromisos, deben acompañarnos siempre. Ver que es lo que más nos afecta o pueda afectarnos. Facilitar soluciones y sabernos que somos la generación más numerosa de la historia. Somos presente y porvenir. Agentes principales de cambio en la sociedad y para el progreso. Saber que tenemos gran incidencia en el desarrollo económico, que capaces somos de desarrollar un gran conjunto de relaciones sociales para lo que debemos formarnos con una personalidad que nos defina, en la verdad que lo que hagamos mañana dependerá de cómo pensemos y actuemos desde el hoy. Para todo lo cual, importa que pensemos siempre en hacer las cosas mejor que antes e impregnarle felicidad y fuerza. Resaltar nuestro papel, ser agentes de cambio. Velar por transformar lo que nos rodea aportando una visión novedosa y actual en cualquier actividad cotidiana y hacer que la sociedad evolucione, a la par de hacernos valiosos de la mejor forma posible y en contexto de permanente superación y mejoramiento permanente y continuo.

Interesa que hagamos llegar por los medios que posibles sean a la sociedad en general, nuestra manera de pensar como un mensaje alentador, que nos haga ver influenciadas positivamente por lo que decimos o hacemos, al igual que dicho mensaje sea el reflejo de una responsabilidad grande que demuestra que no importa qué tan joven seamos y que si queremos algo y luchamos por ello lo podemos lograr porque todo en la vida es cuestión de perseverancia y actitud. Como juventud tenemos que hacer conciencia respecto que somos el pilar principal de los pueblos y el relevo generacional, y si bien mucho se dice, importa que definamos que es nuestro papel dentro de la sociedad el de continuar o transformar los legados en el principal y real sentido de la palabra, en lo que nos colabora atender experiencias de vida y profesionales, ya que de ellas derivamos conocimiento que podemos utilizar en beneficio de todos.

De la misma manera, importante y urgente es tratar de reproducir conductas que aporten a la superación personal y esta a su vez, impulsen una construcción colectiva basada en los principios que defienden que el destino de la sociedad se encuentra por encima del destino de cada uno de los individuos, en la certeza que la mejor manera de aportar algo positivo a la comunidad es velar por el bienestar de nosotros mismos.

 *Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato.  Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

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