Por: Iván Meneses.Periodista.
Los habitantes del corregimiento de Zapatosa, en el departamento del Cesar, llevan seis años luchando contra una problemática que ha puesto en riesgo la salud y el bienestar de la comunidad. Los manjoles, que rebosan aguas putrefactas, han convertido las calles en focos de enfermedades y malos olores.
Las aguas negras, que corren por las calles, han causado enfermedades como diarrea, problemas respiratorios y la propagación de mosquitos dengue, afectando principalmente a adultos mayores y niños. La situación es insostenible, ya que las personas no pueden pasar por las calles sin exponerse a los olores putrefactos y las aguas contaminadas.
La ciénaga grande de Zapatosa, que es el sustento de los zapatoseros, también se ve afectada por la descarga de aguas servidas. Los habitantes hacen un llamado urgente a las autoridades competentes, incluyendo al Corpocesar, al gobierno departamental y municipal, para que tomen medidas efectivas y solucionen esta problemática.
La solución, según los habitantes, sería instalar tuberías nuevas y reemplazar las viejas que se encuentran deterioradas. A pesar de los esfuerzos de la alcaldía municipal de Tamalameque por limpiar y destapar las alcantarillas, la problemática persiste.
Es hora de que las autoridades escuchen el clamor de la comunidad de Zapatosa y tomen acciones concretas para solucionar esta crisis ambiental que afecta la salud, el medio ambiente y el sustento de la comunidad.
HABITANTE DEL SECTOR AFECTADO.

