Por: José Manuel Herrera Villa*
Una empresa privada es una organización cuyo capital pertenece principalmente a accionistas, inversores o propietarios particulares, y no al Estado. Su objetivo principal es generar ganancias y su propiedad no está disponible para el público en general a través de la bolsa de valores, a diferencia de las empresas públicas. Estas empresas operan bajo las leyes de su país y pueden adoptar diversas formas jurídicas, como empresas individuales, sociedades de responsabilidad limitada o sociedades anónimas. Son sus características principales la propiedad, su principal meta es ser rentable y obtener ganancias a través de la producción de bienes o servicios, el acceso a capital, la rendición de cuentas, la regulación; y son tipos de esta la unipersonal, las sociedades de responsabilidad limitada, las sociedades anónimas y las PYME (Pequeña y Mediana Empresa) que se clasifican según su tamaño, número de empleados y facturación.
Una empresa pública es una entidad propiedad del Estado, es decir, del gobierno o de una entidad subnacional, que se encarga de producir bienes o prestar servicios con fines de interés público o social. A diferencia de una empresa privada, su objetivo principal no es necesariamente la maximización de ganancias, sino que puede ser garantizar servicios básicos, promover el desarrollo económico, incentivar la producción o complementar el mercado en áreas no cubiertas por el sector privado. Se caracterizan principalmente por ser propiedad del Estado, por su función social, control e influencia y su diversidad de objetivos, tales como impulsar el desarrollo de la nación, generar empleo o asegurar el aprovechamiento de recursos clave.
Las empresas públicas pertenecen al Estado y buscan el interés público, mientras que las privadas son propiedad de particulares y buscan maximizar beneficios. Las empresas públicas se financian principalmente con impuestos y se rigen por políticas gubernamentales, mientras que las privadas se financian con capital privado y gozan de mayor flexibilidad en su gestión, aunque están sujetas a regulaciones de mercado.
Los grandes conglomerados empresariales que mueven la actividad económica mundial pueden ser privados o públicos, destacándose ambos como factores fundamentales en la configuración de la actividad empresarial en los distintos países del mundo.
Las empresas privadas activas superan ampliamente a las públicas en el monto invertido y valor de activos, con una proporción aproximada de 20 a 1. Este dato refleja cómo la inversión privada impulsa el crecimiento de la economía global, convirtiéndose en el principal motor de creación de empleo y generación de ingresos. Actualmente, el sector privado sostiene alrededor de 1.500 millones de puestos de trabajo a nivel mundial. Si se incluyeran las actividades económicas informales, la cifra superaría los 2.000 millones de empleos generados por este sector.
Por su parte, las empresas públicas, de propiedad estatal, concentran grandes recursos e inversiones, especialmente en la explotación de riquezas naturales de los países donde operan. Estas empresas se dedican a la extracción y procesamiento de materias primas, constituyéndose en una fuente importante de ingresos fiscales que cubren buena parte de las necesidades presupuestarias nacionales. Sin embargo, en los últimos cincuenta años, muchas de ellas han sido privatizadas, reduciendo la participación directa del Estado en la economía. El control de estas empresas ha pasado a manos de corporaciones especializadas en tecnología y productividad, capaces de optimizar costos operativos y ofrecer precios más competitivos para los consumidores.
Hoy por hoy, las empresas privadas sostienen su crecimiento a través de una inversión constante en innovación y eficiencia productiva, que les permite expandirse y desarrollar nuevos mercados con mejores precios. Las públicas, en cambio, se mantienen principalmente en el ámbito de la producción y procesamiento de materias primas, así como en la gestión de recursos naturales que pertenecen al Estado.
*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral. Especializado en Proyectos de Desarrollo. Columnista

