Por: José Manuel Herrera Villa*
La economía social y solidaria (ESS), es una propuesta económica, social y ambiental que busca ser una alternativa a los sistemas económicos mayormente predominantes, cuyas características se soportan en la cooperación voluntaria, la ayuda mutua y la gobernanza democrática; prioriza el bienestar colectivo sobre la acumulación de riqueza; privilegia la propiedad colectiva sobre la propiedad individual; busca el cuidado del entorno ambiental; propone que la economía esté al servicio de las personas: cuestiona la desigualdad que produce la economía capitalista. La conforman entidades tales como cooperativas, asociaciones, mutuales, fundaciones, empresas sociales, grupos de autoayuda y tienen como prácticas cotidianas la distribución equitativa de las ganancias, la toma de decisiones en forma colectiva, horizontal y participativa; así como asumir los puestos directivos como un servicio, no como fuente de diferenciación.
Este tipo de organizaciones brindan a todos y cada uno de sus miembros las mismas atribuciones y obligaciones, siendo enfoque que se observa, por ejemplo, en las cooperativas. La economía solidaria o economía social es un enfoque para el desarrollo de actividades productivas basado en el bien común. Igualmente, busca la equidad y el equilibrio con el medio ambiente. Busca y sigue La economía solidaria principios como la autonomía, igualdad, transparencia y vida comunitaria.
Entre las características de la economía solidaria o economía social destacan varias definiciones, pero la mayoría converge en ciertos aspectos clave, como la priorización del bienestar colectivo frente a la generación de riqueza, también hay un enfoque que se contrapone a la economía capitalista, afirmando que esta produce desigualdad y afecta al medio ambiente, así mismo lo mejor de la economía solidaria es que no implica ni exige la eliminación del capitalismo sino que puede ser aplicada en ciertos ámbitos, por ejemplo, dentro de una institución que desarrolle actividades culturales en zonas urbanas con altos índices de pobreza.
Uno de los principios es la autogestión, lo que significa que la organización o empresa es administrada por los propios productores, ya que esto sucede, por ejemplo, cuando muchos empresarios agrícolas pequeños forman una asociación.
De esa forma, buscan generar economías de escala y negociar con sus clientes ofreciendo un mayor volumen de venta. Por último, otro de los pilares es la sostenibilidad, por lo que una organización basada en la economía solidaria procura utilizar métodos de producción que afecten lo menos posible el medio ambiente.
*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral. Proyectos de Desarrollo

