Finalizaba el año 2001, cuando a mi tierra Zapatosa, Cesar llega de Maicao la Guajira, una niña de quien quede flechado de amor. Desde ese entonces me esforcé por conocerla.

Un día cualquiera llega a mi casa mi amigo Pablo Ariano, a decirme que al pueblo llegaron dos hermosas niñas. Le respondí:

 ¡Claro amigo ya sabía!, Inmediatamente corrimos hasta la casa a donde se habían mudado para verlas. Allí estaba ella con su pequeña hermana.

Cada vez que veía a esa linda niña, sudaban mis manos y hasta temblaban en compañía de mi corazón, quien se aceleró por el suyo.

Una tarde tuve la oportunidad de ir hasta su casa, me presente ante ella. En ese instante me llene de nervios porque tenía al frente a esa linda niña que con su presencia deslumbraba mi vida.

¡Hola soy Janin!, mucho princesa Janin Cicero, Iván Meneses, le respondí al momento de presentarnos.

A partir de ese momento buscaba pretextos para verla o tenerla cerca;

Conté con la bendición de que su madre era en esa época peluquera e iba a que me peluqueara cada tres o cuatro días, solo para verla.

Como éramos niños, de 12 y 14 años respectivamente, jugábamos en la puerta de nuestras casas en compañía de nuestras hermanas y amigos. Era el hombre o niño más feliz.

Transcurrió un tiempo prudente y fuimos “noviecitos”, más que eso fuimos amigos, ya que éramos inexpertos por nuestras cortas edades en eso del amor. Le dedicaba canciones que en ese entonces grabaran los cantantes Iván Villazon, Diomedes Díaz y los Diablitos.

L primer canción que le dedique fue: el pechiche de Iván Villazon. 

Pasaron los años y me vine a vivir a Barranquilla con mi mama y mis hermanos. Tiempo después ella se fue a vivir a Venezuela.

Años más tarde en las vacaciones decembrinas volví ver a esa princesa linda que me había cautivado desde niño. Me encontraba en mi casa tomándome unas cervezas con mis hermanos y con mis amigos de infancia, quienes hoy son unos hombres.

En la tienda de al frente estaba ella, me levanto inmediatamente, nos saludamos. Mi corazón volvió a palpitar de amor y de alegría porque había vuelto a verla. Ella, un poco afanada se despidió.

 A diario le pedía a Dios que me diera a Janin como mi novia para hacerla mi esposa, la madre de mis hijos. Hasta el año 2010 le pedí a Dios por ella, pero se la deje en sus manos…

 En diciembre del año pasado por obra divina, volvimos a estar en contacto gracias a su hermana quien me regalo su número de celular. Llego el día 18 de ese mes y le volví a manifestar mi gusto y deseo de entregarle mi amor y hacerla mía.

Actualmente somos novios y comprometidos para dar el paso más importante: el matrimonio.  Le doy la gloria y la honra a nuestro señor Jesucristo y a su padre, Dios.

Ahora debemos luchar contra muchas personas, quienes guardan en sus corazones envidia y maldad. Lo que ellos no saben es que nuestro amor está cubierto con la poderosa sangre de Jesucristo y llegaremos juntos a viejitos sintiendo y dándonos PURO AMOR, disfrutando ese, EL A MOR DE LOS DOS.

Gracias Dios por hacer realidad este sueño que es bendición para mi.

POR: IVAN MENESES

PERIODISTA.

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