Rubén Darío Ceballos Mendoza

Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

Primero lo social debe ser la grande enseña que enarbolar deban dirigentes y gobernantes, ya que entraña aquello perteneciente o relativo a la sociedad, referida esta, la sociedad, como al conjunto de individuos que comparten una misma cultura y que interactúan entre sí para conformar una comunidad. En tal sentido, otorga un sentido de pertenencia al implicar algo que se comparte a nivel comunitario; tal como la noción de convivencia, integración y cohesión social, que refiere el modo de convivir que tienen los integrantes de una sociedad. Asimismo, nos encontramos con la presión social, influencia contundente que la sociedad ejerce sobre todos y cada uno de los miembros que la componen.

Importante en esto de asumir lo social como prioridad, que todos debemos contribuir de manera comprometida a ir hacia adelante. Entender que debemos adentrarnos en políticas económicas de vanguardia que traduzcan progreso y conduzcan a la prosperidad, en lo que deben ser factor de relevancia las iniciativas de emprendimiento a todo nivel, que bien orientadas, implantadas y debidamente implementadas son a la postre precisamente la principal base social del desarrollo y crecimiento de una región. No podemos más seguir soportando cual eunucos mentales falsos relatos de protección social y frases politiqueras vacías sobre ascensores sociales la realidad que cachetea permanentemente a la sufrida ciudadanía que tiene que aguantar cada vez mayores costos para afrontar con alguna dignidad su vida personal y profesional.

No podemos justificar tampoco que ante nuestras narices los saqueos más escandalosos tengan ocurrencia. Que las compañías eléctricas se alcen con millones de millones de empresas y familias sin que el gobierno sea capaz siquiera de explicar, ni mucho menos de adoptar medidas eficaces para evitarlo. Es más, el gobierno ya se ha declarado incapaz de corregir esta tendencia en el corto plazo que continuará durante los próximos meses, como posible y probablemente durante los próximos años.

Paradójico sin duda que durante un gobierno que se proclama socialista los ciudadanos de a pie se encuentren con los mayores problemas para pagar un bien tan esencial como la electrificación y ni qué decir del agua, ese elemento vital dador de vida que entre nosotros es un lujo. Pero peor que todo, es que recurran a argumentos que consideran magníficos, como es echarle la culpa a “los de antes”, para eludir responsabilidades, lo que sin embargo empieza a no funcionarles. Somos a no dudarlo, una sociedad asfixiada, una sociedad que sufriendo está por la incompetencia de sus gobernantes.


* Rubén Darío Ceballos Mendoza. Jurista. rubenceballos56@gmail.com

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