JOSÉ MANUEL HERRERA BRITO

Por: José Manuel Herrera Brito.

El presente se refiere al conjunto de sucesos que tiene lugar en el momento del habla o a la acción presentada en tal momento; el futuro en tanto, Que existirá o sucederá en un tiempo posterior al presente. La solidaridad, es lo que se hace cuando otros necesitan de ayuda. Se manifiesta en la colaboración que alguien puede brindar para que otros puedan finalizar una tarea en específico, es el sentimiento que impulsa a ayudar a los demás, sin intención de recibir algo a cambio. Es uno de los valores humanos más importantes y esenciales de todos. De ahí que sea común palparla en tiempos de crisis en países que atraviesan por guerras, hambrunas, toques de queda, desastres naturales y demás otras condiciones extremas.

Radica su importancia en todo tiempo y lugar en que debe y tiene que ser horizontal y en tal media implicar el respeto de todos, ser realmente admirable, concitar la hermandad en los momentos difíciles, en los días de convulsión, incertidumbres, angustias y tristezas; en los cuales debe verse la respuesta solidaria y amorosa de la gente, que cada quien desde donde pueda busque la manera de apoyar, de ayudar.

Es definitivamente una de las más grandes e importantes virtudes humanas, toda vez que es inmenso sobremanera saber y ver que podemos contar con los demás en los momentos más críticos, lo que sin duda genera esperanza. El apoyo entre personas, especialmente en la vivencia de experiencias difíciles, es sentimiento que liga, armoniza y articula sentimientos profundos, que deben fomentarse e impulsarse desde la misma infancia, con pequeñas cosas, desde el amor y respeto por la naturaleza, hasta el apoyo a las amistades y las personas que se encuentran en situaciones de dificultad.

Es de común ocurrencia que la solidaridad surja en tiempo difíciles y críticos en latitudes que se encuentran en guerras, epidemias, desastres naturales y otras condiciones extremas, o que convoca a que los países se hermanen, se unan alrededor de causas comunes, defender, ayudar y brindar toda clase de apoyos para resguardar la integridad de ese territorio. Y si bien la solidaridad no es obligatoria, debería ser un compromiso moral para quienes podemos ser capaces de ayudar a alguien, en situación de riesgo o de extrema necesidad. Es de tal importancia la solidaridad, que representa claramente la base de muchos valores humanos: amistad, compañerismo, honor, lealtad; al tiempo que nos permite sentirnos unidos sentimentalmente a las personas a quienes les brindamos apoyo, y por supuesto de las que lo recibimos. Ser solidario es conmoverse cuando alguien está pasando por un mal momento y hacer lo que esté en nuestras manos para brindarle cualquier recurso que pueda serle útil en ese momento. Es un valor movido por el amor, la compasión, el deseo de ver y saber que las demás personas están bien.

José Manuel Herrera Brito. saramara7@gmail.com

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