Por: José Manuel Herrera Brito

Así es. Nada nuevo bajo el sol y mucho menos bueno. Cada vez que van los asuntos de mal en peor se disparan los cuestionamientos, y con habilidad pasmosa vemos como gobernantes, difusores pagos y ejercito de aúlicos sacan del cubilete alguna mentira o simplemente peroran y propalan información artificial y mentirosa sobre avances para superar las adversidades que nos circundan, lo cual funge cual efectiva anestesia en la masa de incautos que paran de cuestionar creyendo lo que se les dice, que no es cosa distinta que la eliminación de ilusiones y esperanzas.

Y lo que es peor, surgen a partir de tales argucias cantidad de imaginarios y supuestos con los que ingenuamente la gente pretende sustentar el supuesto que pronto estaremos boyantes, lo que se esfuma rápidamente con el llegar de los días, cerrándose cada vez más con índices y resultados que en la realidad limitan las expectativas, y mientras tanto sigue la feria de los recursos públicos.

No damos píe con bola, como dice el conocido refrán. Cada día se nos habla del ahora sí. De prosperidad económica, de superación de la pobreza y más píldoras doradas; al tiempo que saqueos y demás desmanes se instalan orondos en el erario. No se vislumbra en el horizonte cómo, ni cuándo serán robustas nuestras finanzas públicas y que las mismas entren a solventar con prioridad la situación de apremio que viven nuestras regiones.

Independientemente de lo señalado, nada se privilegia, no tenemos como población garantía de nada. No hay incentivos ni estímulos. No aparecen alternativas, cortísimas son las miras. Se observan sí vasos comunicantes con desatinos, yerros, despilfarros, corrupción y más. Todo pareciera inviable, lo que indica que no podemos confiarnos en quimeras. Que operamos bajo una lógica inercial, prescindiendo de los profundos cambios y transformaciones que requerimos. Solo vemos que cabalgan las erráticas decisiones en todo cuanto interesa desarrollo y crecimiento.

Cuándo será que no seremos más menguados y pasemos a ser escenarios de progreso e integral prosperidad ? Todo se desvanece frente a todos socavándose aspectos básicos de la más elemental reputación, mientras solo alcanzamos a mostrar índices ridículos que nos sitúan de plano a la vera del camino de la prosperidad y general bienestar, cuando lo que necesitamos es avanzar ordenadamente, con prisa y sin pausa, impulsar nuestro aparato productivo, establecer de manera urgente prioridades. Apostarle al progreso. Sumirnos en nuestras realidades y necesidades para buscar las soluciones mejores y transitar los caminos para generar la riqueza que necesitamos como territorio. saramara7@gmail.com

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