Por: Rafael Robles Solano*

Abordar la problemática actual del establecimiento en decadencia, como premisa introductiva de la enorme crisis institucional que atraviesa el país ante la corrupción, configura para los responsables del Estado, un enorme desafío, porque sabemos y entendemos que deben maniobrar entre el cumplimiento de sus propuestas electorales y los compromisos burocráticos diferidos a favor de los grupos políticos que los apoyaron en sus campañas, para contar con ellos en la aprobación de los diversos proyectos legislativos, los cuales ahora se hallan inmersos y atravesados transversalmente por la inesperada y caótica pandemia queafecta a la sociedad contemporánea.

Bajo estas deplorables circunstancias, dejo para el final el objeto principal de este artículo. Entonces, observemos como el Gobierno viene adelantando en diferentes frentes sus programas, con algunos aciertos que para el objeto de éste análisis, no vienen al caso, y los restantes sujetos al escrutinio de sus críticos, quienes alarmados advertimos como se exaltan los logros y avances de la administración, pero se manipulan o minimizan los acontecimientos que atentan contra sus intereses, por lo cual para éste propósito, se debe asumir que nos encontramos en medio de lo que señala el titular de este artículo, veamos por qué. 

1. El Presidente con buen asesoramiento de por medio, está aprovechando sin discusión alguna las oportunidades de orden sanitario, para publicitar diariamente sus logros en pro de contener y proteger la salud de los colombianos. Sin embargo, más allá de sus prolijos informes, los hechos se empeñan en desmentirlo, para citar algunos, como sucede con las ambigüedades en torno a la adquisición de las vacunas, la complicada escasez de insumos para los enfermos por covid-19 y de elementos para la protección de los encargados de atenderlos, o la falta de recursos ciertos para cancelar a los servidores de salud, los salarios y demás prestaciones sociales adeudadas.

2. En otro escenario, el de las constantes masacres, exhortó a los medios de comunicación, pretendiendo se modere el señalamiento noticioso, para que éstos sean calificados como crímenes colectivos, buscando disimular la dramática situación de regiones, que se encuentran sumidas bajo el imperio brutal y violento de diversos grupos

delincuenciales y subversivos, que luchan por el control territorial y geográfico de zonas propensas a la explotación minera, al narcotráfico y sí, aun con el propósito de desalojar de sus tierras a poblaciones campesinas.

3. Finalmente con el tema de hoy, “LA DECADENCIA DEL ESTABLECIMIENTO”, permite señalar a LA CORRUPCIÓN, como causa de la enorme crisis colectiva e institucional que vivimos y que si bien no es culpa de la administración actual, pero que se ve salpicada por muchos de los involucrados en esta clase de acontecimientos, sin que el Presidente Duque, fije una postura clara e inequívoca contra ellos, pues con sus preferencias para postular y facilitar la llegada a los principales cargos de vigilancia y control del Estado (Fiscalía, Procuraduría, Defensoría y Contraloría), de funcionarios totalmente afines a sus intereses partidistas y personales, evidencia una actitud claramente encubridora o mejor, carente de ética e imparcialidad de cara a la justicia que debe prevalecer en el resultado de dichas investigaciones, para tranquilidad de los colombianos. lideresocial@hotmail.com *Secretario Ejecutivo LIDERESOCIAL

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