Por: Ethel Carolina Cerchiaro Figueroa*

Sea esta una reflexión conceptual sobre la noción de lo político y sus posibilidades para repensar el discurso actual de las políticas públicas, que se han integrado a un discurso democrático y del desarrollo que ha desactivado ciertas formas de politicidad social y, junto con otros procesos políticos, han puesto en cuestión la pertinencia del disenso, privilegiando el consenso y la gerencia de los problemas públicos. Es recordar que en democracia no sólo hay política y políticas sino también lo político, lo cual sirve para pensar los procesos de reactivación política que pueden expresarse como desacuerdo, conflicto o antagonismo, y que puede servir para modificar el enfoque predominante de las políticas públicas.

Es articular lo político y su utilidad en la discusión sobre las políticas públicas, en particular promover el desarrollo social en sociedades democráticas. Se trata de darle una orientación conceptual de alcances limitados que parte de una reflexión informada desde la investigación social desarrollada en contexto de región, donde conviven condiciones de diferenciación, desigualdad social, cultural, económica y política,  que permiten analizar los efectos despolitizantes de varias de las políticas públicas implementadas en el territorio, en particular de aquellas utilizadas para combatir la pobreza e incrementar los indicadores de bienestar y desarrollo. Hoy las políticas públicas forman parte del discurso de varias disciplinas en las ciencias sociales y las humanidades, del discurso gubernamental en prácticamente todas las naciones democráticas y, en ese trayecto, se han articulado como significante y como forma de acción instrumental con muchos otros conceptos, como participación ciudadana, gobierno de calidad, representación política o desarrollo social,articulación que debe ser revisada desde varios ángulos, asumiendo una actitud de duda y crítica para no consentir que de las políticas se expulse la posibilidad del disensoen la búsqueda de los acuerdos para impulsar un tipo específico de desarrollo o integración social.

Para abordar dicha preocupación, se trata de aportar algunas claves para volver sobre la idea de política pública sin devenir necesariamente en una lógica gubernamental y administrativa condenada a la apoliticidad o en su caso a la despolitización. En alguna medida, la reflexión puede entenderse como un intento de repensar los procesos políticos democráticos, desde la investigación de las políticas públicas, tratando de abordar la función del disenso, los conflictos y los antagonismos como interiores, pero extraviados, a la idea de representatividad democrática institucionalizada en nuestras regiones, lo que será  de inmensa ayuda, en dirección a referir y consolidar superiores constructos en beneficio de buen gobierno, gobernanza, gobernabilidad, bienestar general, productividad, competitividad, desarrollo humano, social y crecimiento económico, en la verdad que deberá primar siempre el interés general sobre el particular.

 Administradora Financiera. Especializada en Gerencia Pública

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