Por: Manuel Guzmán Hennessey*
El periodismo climático es, hoy, la herramienta más potente para impulsar las grandes transformaciones a partir de la ciencia. Santa Marta. Tengo una gorra que dice: Make Science Great Again. Cuatro palabras que resumen, a mi juicio, lo que sucedió en la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles. Cincuenta y seis países iniciaron un diálogo orientado a la acción. O mejor: un diálogo para acelerar la acción global.
No tenemos mucho tiempo, viene diciendo la ciencia desde 1988, cuando se creó el Panel de científicos IPCC. Ahora se ha invitado a la creación de un grupo de expertos que ayude a los países a formular y acelerar sus transiciones. Lo de Santa Marta es histórico porque marca el comienzo de un diálogo global, que tendrá su segundo encuentro en las islas Tuvalu, un país que puede desaparecer antes de 2050 y que debido a ello ha empezado la creación de una réplica virtual de país que conserve su cultura. Y también ha firmado un acuerdo con Australia para la migración total de su población.
Y sí, no fueron los grandes emisores de carbono quienes se reunieron en Santa Marta, pero estos ya no podrán eludir sus responsabilidades. Ahora se verán compelidos a escuchar a la ciudadanía global y a poner fechas, metodologías y recursos financieros para que antes de 2050 este mundo haya hecho la tarea pendiente: abandonar los combustibles fósiles.
El mensaje de Make Science Great Again es claro: restablecer el lugar que le corresponde a la ciencia en la toma de decisiones a nivel mundial. La desinformación se propaga más rápido que la verdad, y esto pone en riesgo el futuro de la vida. Por ello el periodismo climático es, hoy, la herramienta más potente para impulsar las grandes transformaciones a partir de la ciencia. La plataforma de medios más grande del mundo, We Don’t Have Time, es la mejor muestra de ello.
Habló la sociedad del mundo: las ciudadanías activas y los académicos, los países que producen menos emisiones de carbono, los pueblos indígenas y los jóvenes. Pero el nuevo Panel Científico para la Transición Energética Global (SPGET, en inglés) es un instrumento de la humanidad. Que debe partir de la premisa que la descarbonización de la economía debe ser profunda e integral, debido a que, en rigor, no es un problema de la economía sino de la cultura. Un panel abierto a todas las disciplinas y a todas las artes, capaz de hacer la simbiosis humanista entre la ciencia, el arte y la sociedad que reclama la gravedad y la índole de la crisis que vivimos.
*Comunicador Social. Periodista. Columnista

