Por: Lisbeth Paola Barraza Escorcia*
Comencemos por preguntarnos ¿qué es y cómo se logra la igualdad de género?, en lo que tenemos que decir que los movimientos feministas sociales que se han realizado a lo largo de la historia en diferentes partes del mundo han sido motivados principalmente por la búsqueda de la igualdad de derechos. Recordemos que en 1848 se llevó a cabo la Primera Convención sobre los Derechos de la Mujer, que se ha enfocado, por ejemplo, en obtener el derecho a votar, a la educación, la igualdad de oportunidades laborales, etc. Mientras que a partir de 2012, el movimiento se ha centrado en empoderar a la mujer y ganar terreno hacia la igualdad de género.
Pero ¿qué es y cómo se logra la igualdad de género? Para comprender qué es la igualdad de género, distingamos los términos sexo, sexualidad y género. Sexo son los atributos físicos que identifican como Hombre o Mujer a las personas humanas. Sexualidad es la práctica erótica que llevan a cabo las personas, de acuerdo con su elección y gusto. Género son las actividades, formas de vestir, conductas asignadas de acuerdo con la función social padre o madre, hombre o mujer.
Es por lo anterior importante que hagamos conciencia de la función social que cumplen nuestras actividades, más allá de la forma de vestir y las elecciones privadas que realizamos con el uso de nuestro cuerpo, pues como seres sociales que somos, hombres y mujeres nos necesitamos. Y no en el sentido de “no sé vivir sin ti”, sino en el sentido de que hombres y mujeres al conjugar y conjuntar sus diferencias logran complementar sus características y habilidades para crear familia, sociedad y fuerza vital personal.
Para contribuir a la igualdad de género, hombres y mujeres podemos realizar acciones encaminadas a ello, pues con nuestras palabras y actos en armonía transmitimos a los hijos nuestra cultura, que tiene que ver con la forma de ver y estar en el mundo y para el mundo, encaminada hacia ese gran proyecto de alcanzar un lugar más seguro, igualitario y respetuoso. Es en casa en donde inicia esta labor educativa; por supuesto que se continúa en la sociedad, pues recordemos aquella frase que dice la sociedad es el reflejo de la familia y la familia es el reflejo perpetuo del hombre y mujer que la componen.
Si deseamos una sociedad más justa, igualitaria y segura, comencemos esta labor en casa, compartiendo todas y cada una de las actividades que se presentan día a día de acuerdo con nuestras habilidades, capacidades, características, intereses, aptitudes y, sobre todo, mostremos una apertura en nuestra actitud para ver lo positivo en donde otros solo ven oscuridad.
*Lideresa Social. Docente. Conferenciante.

