Por: José Manuel Herrera Villa*
Ninguna decisión de importancia para las organizaciones, sea cual fuere, debe darse, ni ser tomada en cuenta sin un previo análisis de las repercusiones que éstas puedan generar, análisis que viene a convertirse en el inicio de un proyecto, cuya importancia radica en el impacto que puede tener tanto en su crecimiento como en su fracaso de la misma.
La presentación de proyectos permite dar una idea completa y sintética de lo que queremos lograr y de cómo consideramos que se puede llevar a cabo. El trabajo por proyectos es la mejor forma de desatar en personas y comunidades procesos de acción-aprendizaje, conducentes al desarrollo de capacidades autogestionarias, lo que permite enseñar y aprender, sobre la puesta en marcha de acciones concretas, comprender e interpretar aspiraciones, problemas, necesidades y oportunidades, así como la forma de actuar ante los mismos, con lo que se logra una clara comprensión de los hechos que constituyen la base para plantear soluciones, acordes a las particularidades del proponente, a su vez actor de su propia realidad, al ser él mismo quien siente y percibe en su cotidianidad, la existencia de situaciones en espera de cambio, quien además piensa y concreta alternativas de acción, el grado de apropiación obtenido tanto del problema como de sus soluciones, permitiendo que sean persona y comunidades participantes quienes se responsabilizan y comprometan con los resultados esperados, ya que son los mismos actores del problema quienes personalmente han de asumir las acciones para el cambio.
El proyecto es la unidad operativa del desarrollo. Los planes de desarrollo y los programas individuales, sectoriales y empresariales bien concebidos, descansan sobre un catálogo amplio de posibles proyectos y difícilmente, es de tenerlo presente, se pueden materializar planes de desarrollo si no se han identificado, formulado y evaluado sus correspondientes proyectos.
En un proyecto se debe definir claramente cada uno de sus componentes y lineamientos a seguir, pues cuando no se realiza correctamente, tales omisiones pueden causar problemas tanto para comprender otras personas para su realización, como para lograr el apoyo a recursos para su instrumentación, evaluación y control.
Repetirnos debemos respecto que, la importancia de proyectos en las organizaciones, llevan a estas a focalizarse cada vez más en ellos, a tal grado de crear áreas especializadas dentro de las mismas, las cuales sostienen una gran responsabilidad con respecto al integral porvenir de las organizaciones.
*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral. Proyectos de Desarrollo.

