Por: José Manuel Herrera Villa*
Importa en todo trasegar estatal y atendiendo siempre su buena marcha económica, definir claras reglas con plena seguridad jurídica a los inversionistas nacionales y extranjeros, así como establecer mecanismos distributivos que más allá de la transferencia directa de recursos permitan crecer la capacidad educativa y productiva de los países. Establecer modelos económicos que provoquen sustanciales y provechosas modificaciones, Obligar reformas, dar lugar a significativos desarrollos y velar por articularse de la mejor forma y manera con los principales agentes productivos, energía, química, farmacéutica, alimentaria, bélica, financiera y demás, en la afirmación que no se puede como estado ser ajeno a las transformaciones estructurales, las nuevas teorías sociales y constitucionales, so pena de estancar las economías, dejar de crecer a buenos promedios, no mantener una política soberana y una diplomacia gallarda y brillante, como también velar por que no se desmantelen las estructuras constitucionales y económicas.
Trabajo permanente y constante de los gobiernos debe ser corregir con claridad cualquier asomo de desviaciones ideológicas, ni desgastarse es la seria controversia entre seguir manteniendo una economía sujeta al mercado o retomar algunos principios primigenios, lo que no conviene de conformidad con la velocidad orbital en esta como en otras materias, ya que lo cual generaría dicotomías entre la necesidad de crecer pero también la de mantener políticas sociales, lo que obliga no violentar las relaciones comerciales y financieras que vinculan a los países al mundo global.
Necesitase mayor inversión pública y privada, sujetas a una mejor distribución de la riqueza; las grandes fortunas nacionales puestas al servicio de la gente, y aupar porque los ciudadanos todos tengan acceso a los elementos esenciales para sobrevivir con dignidad, en lo que se debe actuar con inteligencia y cautela. Olvidarse igualmente de caprichos seudo ideológicos que sólo conducen a ineficiencia y corrupción, siendo necesario como mandato fundamental, encontrar el camino para reducir el crecimiento exponencial del crimen organizado y sus aliados.
No puede ser que se apliquen erróneamente las políticas públicas, valiendo la pena en consecuencia analizar a fondo las verdaderas reformas que se requieren para restaurar con valor y dignidad el destino que trazan Constitución e historia, lo que indica mantener en lo fundamental un sistema democrático plural, escuchar a todas las voces y a todas las corrientes de pensamiento puesto que nadie es dueño único de la verdad, siendo prudencia e inteligencia los instrumentos requeridos para mantener un equilibrio entre los objetivos sociales y los objetivos económicos de crecimiento y distribución; todo lo cual, por cuanto las unidades nacionales, más allá de cualquier retorica es sustancial y sólo se logrará haciendo a un lado polarización, odio, insulto, autoritarismo, demagogia, populismo, diatribas y demás otras desviaciones y distracciones, muchas de ellas perniciosas y protervas, cuando lo que interesa es reconsideremos el porvenir, valiendo en consecuencia promover en fondo y forma la reconciliación nacional, una de las formas mejores para avanzar.
*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral. Proyectos de Desarrollo.

