Francisco Javier Vásquez Asencio

Por: Francisco Vásquez Atencio*

Nuestra real situación no es la mejor, en mora estamos de adoptar las medidas más urgentes que nos permitan una agenda transformadora, somos una sociedad dañada en su tejido social y productivo, lastimada por divisiones profundas, la construcción social no puede esperar más razón por lo que debemos desarrollar una amplia visión de conjunto.

No hemos medido nunca el daño que la perversa mentira causa a la democracia. Digo esto, en atención a haber transcurrido los años de los años y nuestra ciudad y departamento no han visto el desarrollo y crecimiento debido, no obstante tenerlo todo para convertirse como una potencia regional y nacional de relevancia singular. Hemos sido burlados por los dichos de nuestros dirigentes, que represento en la figura de una grande estafa al conjunto social. Los gobernantes no deben mentir bajo circunstancia alguna, ni ocultar verdades, sino admitir la realidad, trasmitirla y trabajar para transformarla en beneficio colectivo para que avance en condiciones de equidad. Muchos son los riesgos que enfrentamos, de ahí la importancia y obligación de saber nuestras fortalezas y oportunidades a las que recurrir para progresar integralmente con justicia social. Hay que cambiar el rumbo y como ciudadanos ser parte de la solución. Cambiamos o seguimos a la vera del camino y eso sería imperdonable.

No somos fuertes como ciudad y departamento, por lo que interesa articular honestidad, dirigencia ejemplar y hermandad ciudadana, para así encaminarnos como un solo haz de voluntades hacia un desarrollo inclusivo, sustentable y sostenible, en lo que la solidaridad debe ser soporte de nuestra reconstrucción, aunadas a trabajo, producción y prioridades.

Necesitamos de nuevos rumbos, generar condiciones macroeconómicas sostenibles, progresar camino a salvar la difícil situación que enfrentamos, razón por la que dispuestos debemos estar para encarar una salida sostenible a la encrucijada en que nos encontramos, y que se adoba con más pobreza, desigualdad y exclusión. Tenemos la obligación de cuidar nuestra ciudad y departamento, trabajar constructivamente, entendernos, ser corresponsables, procurar soluciones de manera ordenada, caminar en la dirección correcta, ponernos de pie y no caer más; Es asumir compromisos que se puedan cumplir con responsabilidad, firmeza y sin promesas infundadas que terminan empeorándolo todo.

Retomar el rumbo y ser mejores, es definir un nuevo contrato de ciudadanía social, el turismo bien estructurado y planeado como motor que impulsaría la economía de la ciudad y con amplios programas de desarrollo, reconstruir el sistema productivo, impulsar las exportaciones, y generar una industrialización que desarrolle una cadena de proveedores entorno a los recursos naturales y otras actividades propias, lo mismo que potenciar ciencia y tecnología, en el entendido que el conocimiento es clave para las políticas públicas, desarrollo, crecimiento económico, progreso e integral prosperidad.


*Francisco Vásquez Administrador de Empresas. Especializado en Recursos Humanos. Especializado y Magister en Gerencia Social. francisco.vasquez.atencio75@gmail.com @franvasquez06

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