Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez*

E.Mail.: saulherrera.h@gmail.com

No queremos más municipios, departamentos, regiones y país agobiados por el insano hacer clientelista, sino unos territorios llenos de oportunidades para todos, con una clase media y trabajadora fortalecidas y robustecidas al máximo, que crezcan económicamente, estabilizadas, que no dependan de solo algunos sectores, sino que tengan que ver con muchos de ellos. Que tengan y mantengan una propicia tendencia equitativa e igualitaria, que concentren la riqueza en muchos y no en unos pocos como desafortunadamente vemos.

Unas unidades territoriales vigorosas, pujantes, con un crecimiento inclusivo, y ojalá nunca con una desigualdad social en términos absolutos. Requerimos con urgencia de ese crecimiento inclusivo que lleve a las personas a ser centro y convertirse en el eje de un nuevo modelo económico que potencie en integrales beneficios a empresas de todos los sectores económicos, particularmente a las mypimes en todos los municipios del país, para que ayuden a jalonar progreso, desarrollo, crecimiento, lo mismo que obliguen abrir nuevos mercados para productos de exportación con alto valor agregado.  Crearles, además de consolidar a las pequeñas y medianas empresas una muy bien estudiada estrategia para formalizar tales iniciativas, garantizándoles de paso asistencia técnica y créditos favorables al máximo.

De la misma manera, importa la generación de empleo productivo, digno, duradero y bien remunerado, que se traduzca en una fuerza laboral que supere de lejos la informalidad y que la misma se adecúe en beneficio del mercado con una real y verdadera formación técnica y tecnológica en contexto de innovación. Igualmente, aumentarse debe el gasto público para generar una política que garantice la libre competencia en el país, mejore el sistema de patentes y consolide alianzas sólidas Estado, sector privado y academia. Así mismo, establecer estadios de coordinación y correspondencia que bien y mejor apuren estas iniciativas, en lo que requerimos impuestos eficientes y equitativos que aseguren que los de mayores ganancias paguen lo justo y que a todos y cada uno de los pobladores del país llegue la fuerza del Estado y el bienestar integral que lo cual debe y tiene que proveer.

De otra parte, importante y urgente para el sector agropecuario, entrar de lleno a ofrecerle las herramientas para que creen con suficiencia las necesarias condiciones para que mejore su productividad, lo que acompañado debe ir con la formalización de sus títulos de propiedad y llevando al campo los bienes y servicios públicos, formalizando los títulos de los campesinos, poniendo al día lo catastral en garantía de derechos. *Abogado. Especializado en Gestión Pública

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