Por: José Manuel Herrera Brito

Es claro que los innumerables hechos de violencia, vandalismo, terrorismo, demás y muchos otros desmanes que se han sucedido en el país y siguen aconteciendo, invita en manera importante y urgente a que el Gobierno Nacional revise a fondo los servicios de inteligencia. Los hechos graves de orden público, han dejado al descubierto, desnuda, la intención de los vándalos de irrespetar y degradar a nuestra Policía Nacional, símbolo cumbre de todo cuanto orden entraña en cualquier sistema democrático, ya que cuando se estudia la actividad de Administración pública que limita los derechos y libertades individuales se menciona siempre a la policía, referida a la actividad del Estado que trata de mantener la convivencia pacífica y ordenada de los individuos y sus actividades dentro del grupo social y  expresa una función estatal, algo más que el cometido para mantener la convivencia pacífica y evitar los excesos individuales. La policía, fuente de valores, debe contar a lo largo y ancho del país, con el pleno respaldo de la ciudadanía y de la comunidad.

Los distintos actos vandálicos salidos de madre registrados en el país, como antes dije y que se siguen sucediendo en toda la geografía, los han dejado extender inexplicablemente y aún es la hora que no sabemos y urge saber, con qué intención o intenciones políticas, lo que no es sano bajo ningún punto de vista para la salud de la República; toda vez que se sigue ahondando en absurdas polarizaciones, cuándo lo debido es apostar y apuntar todos en una misma dirección que nos conduzca más temprano que tarde y más pronto que después a escenarios ciertos de desarrollo, crecimiento, progreso e integral bienestar, en compendio de buen gobierno.

Cercanas están ya unas nuevas justas electivas y no es sano ni conveniente que a esa cita democrática en las urnas el próximo año, los ciudadanos acudan a cumplir con su deber en medio de una polarización ilógica, irracional e inadmisible, lo que impone que deba corregirse de raíz el vacío, el grande vacío que se percibe en los servicios de inteligencia del Estado.

Además de lo cual, importa ante el nada diáfano panorama político que muestra el país, que sus partidos todos le den espacio a nuevas ideas; más, por cuanto con la llegada del Covid-19, el país como el mundo vienen  registrando cambios insospechados y debemos prepararnos para lo nuevo, novedoso e innovador que se viene cual avalancha de cambios, situaciones y circunstancias, que ahondarán nuestros problemas sociales, de suyo bastante graves en realidad y verdad.

Muchos y más son los problemas que están acelerados de manera asombrosa, tales como el desempleo, malos y peores índices sociales, decrecimiento del PIB, deserción en la educación secundaria y universitaria, abandono del campo, lo que genera incertidumbre, desasosiego y desesperanza, que terminarán, peor aún que lo experimentado en anteriores fechas, que de no controlarse generará consecuencias de impredecible diagnóstico.

Hay que robustecer la economía, en ello estamos todos de acuerdo, salirle al paso a los problemas de orden social; pero de la misma manera, toca fortalecer la inteligencia. Está en juego la vida de los ciudadanos y la buena marcha del país en su presente y porvenir. saramara7@gmail.com

¿Cómo le pareció el artículo?
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.