Álvaro Beltrán Pinzón

abpopinion@hotmail.com

Con el concurso aproximado de diez mil interlocutores, seis universidades aspiran a representar un gran diálogo nacional, plural, diverso e incluyente, que busca establecer los motivos que enrarecen el ambiente de la sociedad colombiana. Los coloquios se desarrollarán durante los próximos cinco meses, de tal manera que el diagnóstico y las propuestas de acción que se decanten sirvan para explorar ideas, preocupaciones y planteamientos que alimenten los debates electorales del año 2022, y soporten la definición de políticas públicas prioritarias.

La plataforma colaborativa de diálogo e incidencia ciudadana, liderada por las universidades Nacional, Andes, UIS, del Valle, Eafit y del Norte, ha apelado a la sugestiva invitación Tenemos que hablar Colombia,para estimular esta participación y conversación representativa de la población colombiana, a la que se le indagará sobre: ¿Qué se debe cambiar, mejorar o mantener en el país?, ¿Cuáles son los temas prioritarios?, ¿Qué institución debe atenderlos y cómo deben gestarse?

Sabido es que la desconfianza es uno de los peores males que soporta la sociedad, y es por ello que, con buen juicio, los promotores de la iniciativa (Fundación Ideas para la Paz y Grupo Sura) han recurrido a la institución universitaria para propiciar la puesta en común y la indispensable catarsis frente a tantas prevenciones.

El ambicioso proyecto cuenta con la transferencia metodológica del desplegado en Chile, en 2020, bajo la tutela de las universidades Católica de Chile y de Chile, que identificó diez hallazgos que le impiden al Estado dar respuesta eficiente a las necesidades del ciudadano, los cuales, con seguridad, serán elementos fundamentales en la construcción de la nueva Constitución que se redactará en los meses venideros.

A pesar de que los participantes en Tenemos que hablar de Chile señalaron la intervención cívica y el ejercicio del sufragio como instrumentos indispensables para concretar los aspectos allí diagnosticados, en las elecciones de mayo pasado, en las que se integró la Convención Constituyente, solo votó el 41.51% de las personas habilitadas. Aplicaría, entonces, en el proceso que está comenzando en nuestro territorio, abordar la pregunta: ¿Cómo hacer emerger una dinámica transformadora del comportamiento individual?

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *