Ruben Darío Ceballos Mendoza - jurista

Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

En el país hablar de empleo exige mirar más allá de las cifras, puesto que, si a ella nos atenemos, podríamos pensar erróneamente que el mercado laboral gozaría de buena salud. Sin embargo, la realidad muestra que permanece el desafío de generar un empleo digno, de calidad y duradero, por cuanto más del 50% del empleo es informal, lo que significa que la gran mayoría de los trabajadores no accede a seguridad social, estabilidad ni condiciones adecuadas de desarrollo profesional, lo que nos interpela como sociedad.

No basta con que los jóvenes trabajen; es necesario que accedan a oportunidades que les permitan crecer, innovar y construir un proyecto de vida sostenible; contexto en el que la articulación educación /  empleo se vuelve esencial, dado que los jóvenes enfrentan hoy el doble reto de elegir correctamente su camino formativo y, al mismo tiempo, prepararse para un mercado laboral que demanda nuevas competencias, especialmente en áreas como la digitalización, la sostenibilidad y la innovación.

Es precisamente en esta intersección que deben impulsarse iniciativas valederas de especial relevancia, tales como acompañar a los estudiantes en uno de los momentos más importantes de su vida: la elección de su futuro académico, mediante experiencias dinámicas, orientación vocacional y contacto directo con universidades, que promuevan una decisión más informada, alineada a talentos y tendencias del mercado. Así como responder a una necesidad concreta del ecosistema productivo, como es conectar empresas con talento joven preparado. No se trata únicamente de facilitar entrevistas, sino de generar un espacio donde los participantes lleguen con herramientas, formación previa y evaluación de competencias, elevando así la calidad de las oportunidades generadas.

Iniciativas estas que deben compartir el mismo propósito de acortas distancias entre formación y empleo, fortaleciendo el capital humano que el país necesita para crecer. El reto es claro, pasar de un mercado laboral predominantemente informal a uno que genere oportunidades sostenibles, productivas y de calidad, camino que comienza por preparar mejor a nuestros jóvenes y acercarlos, de manera efectiva, al mundo del trabajo, en la certeza que el futuro del país no solo depende de cuántos empleos se generen, sino de la calidad de los mismos y de la capacidad de nuestros jóvenes para aprovecharlos. 

* Jurista. Especializado en Derecho Laboral. Derecho Penal. Docente Universitario. Conferencista. Panelista. Columnista. rubenceballos56@gmail.com

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