anny herrera villa- Ingeniera Industrial

Por: Anny Margarita Herrera Villa*

Las actividades culturales o eventos culturales, son aquellos que enriquecen culturalmente a la población, es decir, que alimentan su pensamiento, cultivan su sensibilidad y refuerzan sus valores identitarios, generalmente a través de expresiones artísticas, literarias, sociales y comunitarias. Conceptualmente, se refiere a todas las manifestaciones y expresiones de la cultura de una comunidad o sociedad. Estas actividades pueden incluir eventos artísticos, festivales, celebraciones religiosas, danzas tradicionales, música, teatro, literatura y muchas otras formas de expresión cultural; la actividad creativa, implica la capacidad de generar ideas originales, novedosas y útiles y se basa en el uso de la imaginación, la curiosidad, la flexibilidad, el pensamiento divergente y la expresión artística, siendo fundamental para las artes y las industrias creativas, y se deriva de nuestras capacidades creativas.

Unas y otras deberían ser de inclusión total, lo que significa ser completamente culturales y protegidas por el derecho de autor, también de inclusión parcial, que generan diversos productos entre estos algunos protegidos por el derecho de autor. Deben ser en beneficio colectivo, actividades de continuo crecimiento y consolidación territorial y referente clave de este sector económico, que abarca la creación, producción y comercialización de bienes y servicios basados en la propiedad intelectual y cultural.

Las actividades culturales y creativas deben generar a los pueblos un valor agregado y las creaciones funcionales, que incluyen actividades como medios digitales, software, diseño y publicidad, ser motor principal de este crecimiento, De igual manera, el área de las industrias culturales, que incluye sectores como el audiovisual, editorial y fonográfico, dan valor agregado bruto total de la economía cultural y creativa de los territorios, lo que debe fomentarse para ser aprovechado en su total generación y dimensión; además, en términos de empleo, la economía cultural y creativa, tienden a crecer, junto con las denominadas creaciones funcionales seguido de las artes y patrimonio.

La medición de la economía cultural y creativa debe desarrollarse y arroparse con una metodología en constante evolución, para incluir no solo actividades culturales, sino también creativas que están protegidas por el derecho de autor, en tal sentido debe enriquecerse y clasificarse en segmentos organizados en áreas: tales como artes y patrimonio, industrias culturales y creaciones funcionales.

*Ingeniera Industrial. Especializada en Proyectos de Desarrollo

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