El mototaxismo se originó a mediados de los años  ochenta para cubrir la necesidad de los habitantes de varias comunidades del departamento de Córdoba,  de recorrer la distancia entre sus poblaciones y la carretera principal por donde transitaba el servicio de transporte público. Desde entonces, la gran expansión de este fenómeno ha sido consecuencia, entre otras cosas, del mal servicio prestado por los buses (baja cobertura de las rutas, mal estado de los vehículos y bajas frecuencias) y del alto índice de desempleo en las ciudades, pues supone una fuente de ingresos para los mototaxistas.

El fenómeno se ha consolidado y actualmente es una fuerte competencia del transporte formal, pues a pesar de ser más costoso en algunas ocasiones, involucrarse en más accidentes viales, ser inseguro y ofrecer baja comodidad, tiene alta disponibilidad en todas las zonas de las ciudades, es flexible a bajar el precio, es más veloz y es una valiosa fuente de trabajo. 

En Barranquilla cerca de 32.414 motos circulan de manera legal en la región caribe.
Actualmente en la ciudad de Barranquilla y su Área Metropolitana no circulan mototaxis como transporte ilegal. Desde hace algún tiempo se creó un medio de transporte irregular llamado motocarro, en el que 4.000 vehículos circulan en los municipios de Soledad, Malambo y el corregimiento La Playa de Barranquilla. Sin embargo, cerca de 5.000 taxis hacen de transporte colectivo en las vías principales de la ciudad como la calle 72, la Calle 30, La Vía 40 y Avenida Circunvalar. En 2013 fueron inmovilizados 890 taxis que estaban haciendo este servicio.

En el municipio de Soledad, Atlántico las  mototaxis y los motocarros son los  medios de transporte preferidos por la mayoria de sus habitantes, quienes ven en ellos una manera rápida, oportuna y económica, para llegar a sus lugares de destino.

Las autoridades, como la alcaldia prohibió la libre movilidad de estos vehiculos por algunas zonas del municipio y de la ciudad de Barranquilla, para “frenar la delincuencia y la accidentalidad”.

En diálogos con el señor Edgardo Hernández, quien desde hace nueve años, se ha  dedicado al oficio del mototaxismo, nos manifestó que la secretaria de movilidad y de transporte de la mano con la alcaldía no lo dejan trabajar tranquilos, tanto a él como a sus colegas, porque le imponen cualquier clase de comparendos y les prohiben la libre movilidad a ciertos sectores. En Soledad transitan dos clases de motocarros, los cuales se diferencian por los colores Azul y salmón, y a corde al día del pico y placa que les correspondan, pueden transitar con normalidad.

Los  motocarros Salmones:  pueden transitar los días pares de su dia pico y placa.

Los motocarros azules: Pueden transitar los días impares  correspondientes a su dia del pico y placa.

Los soledeños prefieren a bordar estos vehículos por su economía, ya que el  precio de la carrera mínima  oscila entre 1500. El precio varia dependiendo la distancia.

Por: Iván Meneses

Periodista.

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